El dictador norcoreano Kim Jong-un busca esta semana el apoyo de Rusia para continuar con sus planes de desarrollo militar nuclear, luego de no llegar a ningún acuerdo con Trump.

La agencia oficial de noticias de Corea del Norte, KCNA, ha informado que Kim viaja en tren privado a Rusia para su primer encuentro con el presidente Vladimir Putin. El Kremlin confirmó que ambos líderes sostendrán este jueves una reunión en Vladivostok. El mismo lugar donde Putin selló su alianza con China, en noviembre de 2018, para frenar a Trump.

El 25 de abril en Vladivostok nuestro presidente sostendrá negociaciones con el presidente de la Comisión de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, que llegará al país en visita oficial”, dijo el asesor de Putin, Yuri Ushakov, tras adelantar que la discusión se centrará en el “arreglo del problema nuclear en la península coreana” a través de medios políticos y diplomáticos, según informan agencias internacionales como la AFP y EFE.

La visita del dictador norcoreano a Rusia se da a menos de dos meses después de una segunda cumbre entre Jong-un y Trump, en Hanói, que terminó sin acuerdo sobre el destino del arsenal nuclear norcoreano

En la llamada ‘Cumbre de Singapur’, celebrada el 12 de junio de 2018 en el hotel Capella, de la isla de Sentosa, Singapur, reunió por primera vez a Jong-un y Trump para distender sus diferencias por la carrera nuclear de Corea del Norte.

Dicha reunión fue clave para eliminar las tensiones entre ambos países que llegaron a las amenazas de guerra nuclear. En una segunda cumbre, celebrada en Hanoi, Corea del Norte, el pasado 27 de febrero, pese a las muestras de halago de ambos mandatarios el final fue frío pues no hubo acuerdos en el tema de la producción de misiles nucleares por parte de Corea del Norte.

Tras Hanoi el proceso diplomático se ha estancado y los cálculos de Kim han cambiado. Hay pocos líderes extranjeros con los que podría tener reuniones que tengan cierta entidad. Washington, Seúl y Tokio quedan fuera de esta discusión, por ahora. Ya ha estado en China 4 veces y otra visita confirmaría la excesiva dependencia de Pyongyang hacia Pekín. Así que Rusia es una elección evidente. Puede esperar una recepción amistosa y probablemente tenga alguna posibilidad de obtener apoyo político y económico de Putin“, opinó Artyom Lukin, de la Universidad Federal del Lejano Oriente de Vladivostok, según reporta la NK News.

En un video, en septiembre de 2018, se muestra en Vladivostok a Vladimir Putin, presidente de Rusia, cocinando hotcakes con Xi Jinping, presidente de China, para luego comerlos con caviar y tomar vodka. Previamente en Siberia, más de 3 mil soldados chinos se unieron a los soldados rusos para los ejercicios militares más importantes del país desde la era soviética. Un mensaje geopolítico para Trump que comenzó una guerra comercial con China y promovió también sanciones económicas a Rusia.

El anuncio del encuentro de Kim Jong-un y Vladimir Putin, en Vladivostok, ha disparado nuevamente las alarmas norteamericanas ante la eventual alianza.