Después de levantar la cuarentena el pasado 4 de mayo y liberar totalmente a los sectores para su reactivación el 18 de mayo, ayer Italia abrió sus puertas nuevamente al turismo.

Con un saldo de 33 mil 530 muertos y 233 mil 515 contagios por Covid-19, Italia renace tras la tragedia y la vida vuelve este miércoles a las calles con bares, restaurantes y comercios operando para recibir al turismo. El miedo y la zozobra quedaron atrás tras dos duros meses de confinamiento total en todo el país.

A partir de este 3 de junio se acabaron las restricciones de libre tránsito entre regiones y la cuarentena obligada para turistas extranjeros que arriben al país y se permite reanudar los viajes al extranjero -siempre que los países acepten italianos- , conforme ha dispuesto por el Instituto Superior de Salud y el Ministerio de Salud,  según reporta el Corriere Della Sera.

Desde el fin de semana comenzaron las reaperturas de espacios emblemáticos como el Coliseo, playas, museos y otros sitios de esparcimiento y turismo; aunque el país tuvo que guardar los festejos nacionales ayer por el Día de la República, la fecha de su fundación como nación.

El país fue uno de los más afectados del mundo y epicentro de la pandemia de Covid-19 en Europa luego que se detectaron los primeros casos el domingo 23 de febrero durante el Carnaval de Venecia.

A partir de ese día el infierno ocupó Italia, dejando como saldo desde entonces 33 mil 530 muertos y 233 mil 515 personas contagiadas, de las cuales más de 169 mil han logrado recuperarse satisfactoriamente.

Aunque haya libre tránsito y turismo en el país se deberán atender puntos básicos como evitar las multitudes, mantener la distancia al menos 1 metro, usar cubrebocas, no darse besos o abrazos y usar guantes al comprar alimentos, por ejemplo

El Coliseo, uno de los emblemas nacionales y popular sitio de visita por el turismo internacional ha reabierto sus puertas.

Los sectores manufacturero, de la construcción, el comercio mayorista, automotriz, textil y de fabricación de muebles levantan cortinas y encendieron las máquinas el pasado 4 de mayo para volver a la producción, suspendida desde el 10 de marzo por orden gubernamental para evitar los contagios masivos.

Los bares y restaurantes comenzaron su reapertura el 18 de mayo y este 3 de junio están al 100 % operando, con medidas de prevención, en todo el país.  

El regreso a las actividades con la mayor normalidad posible ha derivado en los últimos días incluso en movilizaciones y protestas de grupos políticos de ultraderecha -muchos de los cuales niegan la existencia del Covid-19-.

Ahora en Italia han surgido los llamados ‘chalecos naranja’, que saltaron a las calles el fin de semana en Roma, Milán y otras ciudades, liderados por Antonio Pappalardo, un ex general de los Carabinieri, de 73 años de edad, que ha llamado a la ‘insurgencia’ contra el gobierno del presidente Giuseppe Conte.

El coronavirus es una invención de los políticos para encerrarnos en casa e instaurar un nuevo orden mundial”, ha dicho Pappalardo a medios de comunicación italianos.

El ex general Carabineri es un agitador profesional que ya participó en movimientos previos como los forconi (los de la horca) -campesinos rudos que paralizaron el país cortando carreteras y ocupando casteas de pejae para exigir apoyos por la crisis económica-, o los movimiento antivacunas o antieuro -que piden el regreso de la lira como moneda nacional-.

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