Israel se ha declarado en rebeldía frente a la orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU, que el pasado fin de semana ordenó el cese al fuego en Gaza, bombardeando el territorio palestino además de ingresar con tanques de guerra al centro de Rafah, la ultima ciudad libre de control israelí.

Los últimos ataques del Ejercito israelí han dejado al menos 50 muertos -21 de ellos en el campo de refugiados Al Mawasi, según acusa el Ministerio de Salud de Gaza- tras los bombardeos del domingo en la zona aún no ocupada y donde se concentran aún alrededor de 400 mil  civiles palestinos.

La operación es necesaria para encontrar a los secuestrados y desmantelar a Hamás y sus infraestructuras”, alegó una fuente militar, según registra el diario El Mundo.

Civiles reportaron a periodistas de diversas agencias de noticias internacionales sobre el ingreso de los tanques israelíes por primera vez este martes en la plaza de Al Awda , en el centro de Rafah, tras un intenso bombardeo y de artillería en la zona.

La orden de la CIJ para un alto al fuego en Gaza en favor de la población civil, ha generado diversas reacciones internacionales que van desde la petición de una investigación a la exigencia del cese del cese de la guerra y la imposición de sanciones a Israel

Todavía quedan alrededor de 400 mil civiles palestinos en la ciudad de Rafah, último encalve donde está atrincherado el grupo terrorista Hamás.

El contraataque de Israel tras la matanza perpetrada por Hamás en territorio israelí el 7 de octubre de 2023  -que dejó 1 mil 500 muertos, miles de heridos y la toma de 240 rehenes-, desató el infierno de la guerra que hoy ha reducido a la mayoría de las ciudades de Gaza a cenizas y escombros.

Durante la guerra se han dado breves treguas tras la liberación de rehenes, pero Israel exige la entrega total de los últimos 125 rehenes para pactar un alto al fuego más duradero. Algo que no se ha podido concretar ante la negativa de Hamás.

La exigencia de Israel para que la población civil abandone Rafah ha provocado el desplazamiento de al menos 1 millón de palestinos a otras zonas de Gaza, ya bajo control de Israel, mientras los ataques entre las tropas israelíes y las milicias de Hamás continúan en el último enclave donde se atrincheró el grupo terrorista.

“(Se está evacuando a los civiles) sin ningún lugar seguro al que ir y en medio de bombardeos, falta de alimentos y agua, montones de desechos y condiciones de vida inadecuadas”, denunció la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), en un comunicado.

Ante la embestida de Israel, desoyendo a la CPI -a la que no reconoce como autoridad-, ha provocado que el Consejo de Seguridad de la ONU se reuniera ayer de emergencia para iniciar una investigación sobre el bombardeo israelí en Rafah que dejó 50 muertos en Rafha el pasado domingo.   

Condeno las acciones de Israel que han matado a decenas de civiles inocentes que solo buscaban refugio de este mortífero conflicto. No hay ningún lugar seguro en Gaza. Este horror debe terminar”, recriminó António Guterres, secretario general de la ONU, a través de su cuenta de X.

La matanza de Israel en Gaza ya supera las 35 mil víctimas palestinas -la mayoría niños, niñas y mujeres-.