Después de casi dos años de una guerra comercial entre Estados Unidos y China, que ha sumido al mundo en un caos económico por el alza de aranceles el pleito parece haber llegado a su fin.

El presidente Donald Trump y el viceministro chino Liu He firmaron ayer en la Casa Blanca la primera fase del acuerdo comercial entre ambas naciones, para poner fin a la guerra comercial. La tregua da un respiro a la maltrecha economía global.

El de hoy es un paso decisivo hacia un futuro de comercio justo y recíproco entre ambos países”, ha dicho Trump a los medios durante la firma del acuerdo.

La firma de este acuerdo es buena para China, para Estados Unidos  y para el mundo. Ahora queda que ambas partes respeten los términos del acuerdo con honestidad”, leyó a su vez el viceprimer ministro Liu He una carta enviada por el presidente chino Xi Jinping quien pide un trato justo a las empresas de su país en Estados Unidos.

Una muestra previa de la buena voluntad para acabar con la guerra comercial fue el que Estados Unidos haya sacado en días pasados a China de la lista de países que manipulan su divisa

Con la firma del acuerdo entre China y Estados Unidos se ponen las bases para acabar con una guerra comercial que ha causado efectos económicos negativos a todo el mundo.

Con esta primera fase del acuerdo comercial ambos países se han comprometido a cancelar aranceles. Estados Unidos ofreció cancelar aranceles por 160 mil millones de dólares y bajar del 15 % al 7.5 % impuestos a diversos artículos por un monto de 112 mil millones de dólares.

En contraparte China se comprometió a importar productos agrícolas estadounidenses por un valor mínimo de 200 mil millones de dólares para equilibrar la balanza comercial, que sigue siendo deficitaria para Estados Unidos.

Además de ofrecer colaboración con autoridades norteamericanas para evitar el robo de propiedad intelectual (que implica una producción de piratería), y a ya no exigir a las empresas estadounidenses del sector farmacéutico y tecnológico que ‘compartan’ información confidencial sobre el diseño y fabricación de productos.

Tras la firma del acuerdo, Trump anunció que tiene programado en breve un viaje a China para reunirse con su homólogo Xi Jianping, aunque no ofreció una fecha aún.