La orden de restricción para abandonar el país, emitida por el Tribunal de Justicia, no ha sido impedimento para que el legislador y presidente interino Juan Guaidó haya regresado triunfante a Venezuela ingresando en un vuelo comercial por el aeropuerto de Maiquetía, en Caracas.

Guaidó realizó con éxito, durante semana y media, una gira para reunirse con diversos presidentes de países latinoamericanos que lo reconocen. La presión se eleva con su regreso que busca derribar finalmente el régimen de Maduro.

En 10 días Guaidó acudió al concierto Venezuela Aid Live en Cúcuta, Colombia desde donde encabezó sin éxito el operativo de ingreso de ayuda humanitaria, participó en la cumbre del Grupo de Lima en Bogotá y viajó a Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador.

El arribo de Guaidó a Caracas no fue un misterio pues anunció que tomaría un vuelo comercial; Maduro, atrincherado, no ha cumplido con la amenaza de detenerlo pues el país está en su contra

Guaidó a su llegada con su esposa al aeropuerto internacional de Caracas.

Como cualquier ciudadano, el presidente interino registró su arribo y realizó los trámites naturales de migración sin ser molestado o detenido. Una muestra de su liderazgo y determinación.

Las calles se han vuelto a llenar de personas en apoyo a Guaidó y en repudio a Maduro, quien recibió un nuevo rechazo internacional tras impedir la entrada a Venezuela de ayuda humanitaria y medicamentos el pasado 23 de febrero.

Maduro aún cuenta con el apoyo del Ejército, del que han desertado al menos 700 efectivos en las últimas semanas, que sin embargo se ha mantenido al margen de la crisis política evitando nuevas intervenciones contra la población.

Sabemos los riesgos a los que nos enfrentamos y eso no nos detiene. Seguimos en la calle“,  dijo Guaidó, a quien esperaban varios embajadores europeos, con el español Jesús Silva a la cabeza de las comitivas que le acompañaron a una reunión multitudinaria en la plaza Alfredo Sadel, de Caracas, según da cuenta el diario El Mundo.

Quizá la inacción por parte de Maduro y el Ejército tenga su origen en el reconocimiento de 50 países a Guaidó como legítimo presidente interino de Venezuela, o el último tuit de Mike Pence, presidente de Estados Unidos, tras el arribo a Caracas del líder opositor.

Cualquier amenaza, violencia o intimidación contra él no va ser tolerada y se va a encontrar con una respuesta rápida“, tuiteó Pence, en una abierta amenaza sobre la eventual intervención militar norteamericana contra Maduro si se atreven a ir contra Guaidó.

Apenas el pasado 25 de febrero el Grupo de Lima rechazó cualquier intervención militar en Venezuela, como plantea Estados Unidos, pronunciándose por una resolución pacífica a la crisis a través de elecciones democráticas. Mientras ello ocurría, la intolerancia del dictador Nicolás Maduro alcanzó un nuevo rechazo internacional al ‘secuestrar’ al periodista mexicano Jorge Ramos y su equipo de trabajo, molesto porque no le gustaron las preguntas en una entrevista para Univisión. Imágenes de gente comiendo del camión de la basura fue lo que detonó su enojo.