El genocidio en Myanmar, antigua Birmania, contra la minoría rohingya acumula ya 36 mil huérfanos, de acuerdo al conteo del gobierno de Bangladesh, país a donde huyen de la matanza.

Desde el pasado 25 de agosto se ha dado una ola masiva de migración rohingya de Myanmar al vecino país de Bangladesh a causa de la persecución política y exterminio genocida del gobierno budista de Myanmar contra la minoría musulmana.

Tenemos 36.000 niños rohingya huérfanos que han perdido a sus padres, madre o padre, o el contacto con ellos en nuestro recuento inicial”, ha indicado la subdirectora del departamento de Servicios Sociales, Seyda Ferdous Akter a la agencia de noticias EFE.

El último informe de la ONU cifra en 613 mil los desplazados rohingyas a Bangladesh, de los cuales estima que el 60 % son niños

Los niños rohingya viven una situación terrible. 36 mil ya son huérfanos y muchos están traumatizados por el genocidio contra su pueblo.

Violaciones colectivas, asesinatos –incluso de menores–, palizas brutales y desapariciones configuran la lista de violaciones de los derechos humanos que han sufrido los miembros de la minoría étnica rohingya, por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar, en una zona acordonada en el norte del estado de Rakhine.

Todos estos abusos se han denunciado en un informe realizado con testimonios de más de 200 personas de esa comunidad por un grupo de investigadores de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Las entrevistas se llevaron a cabo en la frontera del país asiático con Bangladesh.

Tras la publicación del informe, UNICEF emitió un comunicado señalando que las serias violaciones de los derechos de los niños que refleja el estudio son totalmente inaceptables y deben ser investigadas.

El portavoz de Unicef en Bangladesh A.M. Sakil Faizullah advierte de que muchos de estos menores están traumatizados, lo que afecta a su desarrollo psicológico, y advirtió de que al menos un millar de familias refugiadas están encabezadas por niños.

Imagine un niño de 14 o 15 años cuidando de sus hermanos pequeños como un padre, cuán difícil es la situación“, ha alertado el portavoz de la agencia de la ONU.

A tres meses de descubrirse mundialmente el genocidio, la matanza sistemática contra los rohingyas sigue vigente. De nada han servicio las alertas y señalamientos internacionales de oenegés u organismos como la UNICEF o la ONU. Ningún país ha hecho algo todavía para detener el exterminio.