La imagen de un cristal roto y un balón y otros objetos dispersos por el piso se ha vuelto viral. Era una obra de arte contemporáneo que terminó hecha añicos.

La última intervención de la crítica de arte Avelina Lésper le da la vuelta al mundo tras destruir, literalmente, una obra de Gabriel Rico valuada en 20 mil dólares que se exponía en la feria de arte contemporáneo Zona Maco.

El sábado pasado Lésper, acompañada por amigos, se detuvo en el estand de la Galería OMR a observar la obra de Gabriel Rico: un cristal templado atravesado por un balón de fútbol, una rama, una pelota de tenis, una piedra, una pluma de ave y un cuchillo. Al intentar ‘intervenir’ la obra con una lata de refresco, todo estalló literalmente para la crítica de arte.

Aunque inicialmente se acusó en redes que la polémica critica de arte intentó huir -como tuiteó Alfonso Miranda, director del Museo Soumaya -, quedó demostrado que Lésper simplemente continuó con su camino por la Zona Maco hasta que fue detenida por Cristóbal Riestra para exigirle la reparación del daño.

A pesar de que parece haber sido accidental y que es irrelevante cómo sucedió, la acción de la señorita Lésper de acercarse demasiado a la obra para ponerle una lata de refresco encima y tomarse una foto para hacer una crítica, sin duda ocasionó el destrozo, y es, sobre todas las cosas, una enorme falta de profesionalismos y respeto”, tuiteó OMR, a cargo de Cristóbal Riestra.

La obra en cuestión del arquitecto tapatío Gabriel Rico, titulada: Nimble and Sinister Tricks (To be Preserved with Out Scandal and Corruption) quedó hecha añicos

Momento en que Avelina Lésper es increpada por los directivos de la Galería OMR tras el incidente y sosteniendo aún en su mano izquierda la lata de refresco que provocó el daño.

El director de la Galería OMR enfrentó a Lésper tras el incidente, provocando que alrededor se aglutinarán decenas de curiosos, para reclamarle por el hecho. E Inicialmente la crítica de arte pidió las medidas del cristal para reponerlo o incluso revender la obra ‘intervenida’, para luego estallar en crisis nerviosa declarándose insolvente para pagar el daño.

¡Yo soy económicamente insolvente, yo soy insolvente!” , exclamaba Lésper, según escucharon testigos, para evitar pagar el deducible de la obra, reporta el diario El País.

A partir del incidente el hecho se volvió viral en las redes y se han hecho memes a favor y contra de lo ocurrido.

Gabriel Rico, un arquitecto de 39 años nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, es considerado uno de los mejores artistas contemporáneos del país. Su obra lo ha llevado recientemente a participar en 2019 en una zona de la Bienal de Venecia.

El accidente sucedió cuando la obra implotó al intentar acercar una lata de refresco vacía a la obra. No traté de agredirla ni violentarla. Como una crítica, llevaba una lata vacía de refresco, traté de ponerla sobre una de las piedras, pero la obra explotó, se hizo pedazos, ni siquiera pude apoyarla, me quedé con la lata en la mano”, ha declarado Lésper al diario Milenio, del cual forma parte, tras las acusaciones en su contra.

El autor apenas ha declarado al respecto para manifestar que se siente muy “triste” y “enojado” por el incidente, tras haber descartado que pueda volver a producir otra obra similar por las complejidades que implica reproducir tal cual la pieza destruida.

Lesper, quien repudia el arte contemporáneo y expone lo que considera irrisorio del mismo en su libro El fraude el arte contemporáneo, al criticar que mucho de lo que se vende a precios astronómicos es “pura payasada”, ahora enfrentará una demanda donde le exigirán el pago de la obra, que la crítica de arte literalmente destruyó.

Una paradoja surrealista propia de México.

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BICI