Luego de los nuevos atentados yihadistas en Niza, que se atribuyó el Estado Islámico, Francia se ha radicalizado también.

El presidente francés Emmanuel Macron ha militarizado el país, ha disuelto grupos políticos ultranacionalistas de origen turco, llama a la Unión Europea (UE) a revisar el Tratado Schengen para limitar la migración y amenaza con sanciones a Turquía.

Pido una refundación de Schengen y un mayor control (en las fronteras)” declaró Macron, según registras la agencia AFP, como muestra de respaldo a la ola de repulsa que agita a Francia contra los inmigrantes adeptos al Islam, especialmente.

Una acción contundente del gobierno francés ha sido el doblar la capacidad militar en los patrullajes citadinos y los puestos fronterizos, además de declarar ilegal al movimiento ultranacionalista de origen turco ‘Lobos Grises’.

Esta última acción es una respuesta de Francia a las amenazas violentas de Turquía y su promoción de un boicot a los productos franceses en los países árabes porque el gobierno francés ha ‘permitido’ las burlas contra el profeta Mahoma, caricaturizado nuevamente -en septiembre- por la revista Charlie Hebdo, y el propio presidente turco Recep Tayyip Erdogan; lo que generó una nueva ola de ataques terroristas en octubre.

El ministro del Interior Gérald Darmanin anunció en días pasados la disolución del grupo radical islámico ‘Lobos Grises’ -auspiciado por Erdogan- debido a su incitación “al odio, al racismo y la violencia”, luego de actos violentos de la comunidad turca islámica contra la comunidad armenia de cristianos ortodoxos en la comuna de Décines Charpieu, de la ciudad de Lyon.

Macron anuncia que pedirá la revisión del Tratado Schengen ante el Consejo Europeo en diciembre para que exista una ‘verdadera policía’ que garantice el control en las fronteras comunes de la Unión Europea para impedir el paso de migrantes ilegales

Francia enfrenta el repudio de islamistas radicales en diversas naciones árabes por ‘permitir’ que el profeta Mahoma sea caricaturizado. Y ahora se enfrenta directamente a Turquía.

Jean-Yves Le Drian, ministro francés de Relaciones Exteriores, ha señalado que el gobierno de Macron estima conveniente promover ante el Consejo Europeo que se ejerzan sanciones -aún no especificadas- a Turquía, por las “declaraciones de violencia e incluso de odio” del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

El presidente de Turquía recientemente dijo que Macron requiere “terapia mental”, luego que el mandatario francés anunció acciones para combatir a los islamistas radicales, a razón de que un extremista checheno degolló el mes pasado al profesor Samuel Paty por mostrar a sus alumnos una caricatura de Mahoma.

La tensión se ha elevado con el último ataque radical de yihadistas del Estado Islámico que degollaron a una mujer y asesinaron a dos personas más en el interior de la catedral de Notre Dame de Niza -ciudad afectada previamente por un ataque terrorista que dejo 86 muertos y más de 400 de heridos en 2016-.

La molestia de países islámicos contra Francia se ha manifestado en Pakistán, Jordania, Libia, Qatar y Kuwait, que acusan a Macron de ‘herir’ al Islam tras señalar que no censurara a quienes promueven caricaturas de Mahoma.

La ola de terrorismo yihadista ha recalado incluso en Austria, luego que radicales islámicos asesinaron la semana pasada a dos personas e hirieron a decenas en diversos ataques en la ciudad de Viena.

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