La locura del aún presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus seguidores parece no menguar a unos días del relevo presidencial.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) y el Pentágono alertan de nuevas revueltas armadas en todo el país por seguidores de Trump, durante la toma de protesta del nuevo presidente Joe Biden el próximo 20 de enero.

Se están preparando protestas armadas en los capitolios de todos los 50 estados del país desde el 16 de enero hasta el 20, así como en el Capitolio (de Washington) entre el 17 y el 20 de enero”, alerta el FBI en un comunicado interno al que tuvo acceso la cadena de noticias ABC News.

En la circular del FBI se refiere además de un grupo armado que planea recalar desde el 16 de enero en Washington para dar batalla y encabezar un levantamiento armado en el país si se aplica la Enmienda 25 a Trump -misma que se utiliza para remover al Presidente cuando está afectado de sus facultades mentales-.

Pruebas halladas en el Capitolio y en las redes sociales revelan que una buena parte de los grupos de ultraderecha que asaltaron el Capitolio seguía un plan bien definido y hasta pensaban hasta maniatar a los congresistas

Aspecto del asalto al Capitolio, algo que ahora pretenden replicar en los 50 capitolios estatales, el próximo 20 de enero, seguidores de Trump que desconocen a Joe Biden como nuevo presidente de Estados Unidos.

El secretario del Ejército, Ryan McCarthy, comunicó al congresista demócrata Jason Crow que el Pentágono está “al tanto de más amenazas posibles por parte de potenciales terroristas” en los próximos días, según informa la agencia EFE.

Luego del asalto por una turbamulta de seguidores de Trump al Capitolio, el pasado 6 de enero, las fuerzas de seguridad incautaron en el lugar armas de fuego, bombas molotov, artefactos explosivos y bridas.

El asalto al Capitolio se saldó con cinco muertos, un suicidio, y 52 personas detenidas, además de más de 11 renuncias de funcionarios del Gasbinete de Trump en protesta por la violencia azuzada por el Presidente, quien se niega a reconocer la derrota electoral ante el demócrata Joe Biden.

Esta semana la Cámara de Representantes iniciará el segundo ‘impeachment’ o juicio político contra Trump, a quien los demócratas acusan de “incitar a una insurrección”. Y en esta ocasión tienen el apoyo de algunos republicanos como el senador Pat Tommey quien afirma que la renuncia de Trump es lo mejor luego de haber “enloquecido” tras la derrota ante Biden.

Con él coinciden el legislador, también republicano, Adam Kinzinger, quien fue el primero en pedir la dimisión de Trump, y se han sumado los senadores Ben Sasse y Lisa Murkowski.