Iván Reyes Arzate, excontacto de México con la Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés), quien fue cercano al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ayer se declaró culpable de narcotráfico en Estados Unidos.

El excomandante de la Policía Federal, Iván Reyes Arzate, se declaró culpable por conspiración para distribuir cocaína en Estados Unidos, mientras era funcionario federal de seguridad bajo el mandado del expresidente Felipe Calderón. Podría alcanzar entre 5 y 40 años de prisión.

El excontacto de México con la DEA y excomandante de la PF filtraba información, a cambio de sobornos millonarios, a cárteles de droga como el del Sinaloa o el de los Beltrán Leyva, además de favorecerlos con información para facilitar sus operaciones. Se le ha comprobado que recibió al menos 290 mil dólares del sobornos del narco.

Alrededor de septiembre y noviembre del 2016 siendo servidor público en México y a cambio de un pago, estuve de acuerdo en darle a una organización criminal datos que facilitaran la distribución de cocaína. Sabía que era un delito lo que hacía y entiendo que la cocaína es nociva”, declaró Reyes Arzate ante el juez norteamericano Brian Cogan, según citó el diario Milenio.

Reyes Arzate tenía además vínculos con Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa -preso en Nueva York desde su extradición en 2017-; y es testigo clave contra el caso de Genaro García Luna

Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad bajo el gobierno de Felipe Calderón, está preso también en Estados Unidos por recibir sobornos del narco y traficar cocaína.

La declaración Reyez Arzate, quien obtendrá beneficios en su pena por colaborar con las autoridades norteamericanas, perjudica a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad, con quien trabajó estrechamente y quien permanece presó en una cárcel de Brooklyn, Nueva York, desde diciembre de 2019, acusado de narcotráfico.

Reyes Arzate cerró los ojos con los traficantes de droga, haciendo que pudieran operar con impunidad, cuando era jefe de la policía federal de México”, dijo en el juicio el agente Ray Donovan, integrante de la DEA, según se cita en un comunicado del tribunal.

García Luna se ha reiterado desde su captura como ‘inocente’, pero el gobierno norteamericano asegura que tiene más de 974 mil pruebas para sentenciarlo. Se le acusa de tráfico de cocaína, falso testimonio y participación en una organización criminal.

En el caso de Reyes Arzate, las autoridades estadounidenses afirman que cuentan con más de 13 mil páginas con pruebas y declaraciones donde se corrobora su participación con el narco. Desde que era comandante de la PF se le señaló de recibir sobornos millonarios de cárteles de la droga.

Reyes Arzate se entregó en 2018 en Chicago tras ser acusado de filtrar información sensible a carteles de la droga mexicanos.

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