Trump se empeña en doblegar a los mexicanos. Ayer su gobierno asestó un nuevo golpe a la economía maltrecha de México, que ahora tendrá que pagar nuevos aranceles por el acero.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció nuevos aranceles, reservando el monto y el inicio del cobro, a todo el acero mexicano que se importe. El argumento que es el gobierno mexicano subsidia hasta el 74 % la producción del metal. La medida también se aplicará al acero chino.

En las investigaciones de China y México, Comercio hizo determinaciones afirmativas, encontrando que los exportadores recibían subsidios sujetos a derechos compensatorios (…)

En la de Canadá, hizo una determinación negativa al encontrar que los exportadores recibían subsidios sujetos a derechos compensatorios a niveles mínimos“, informa en un comunicado oficial el Departamento de Comercio de Estados Unidos, según consignan diversos medios internacionales.

Según Estados Unidos, los subsidios al acero estructural utilizado para la construcción, ha recibido apoyos gubernamentales para su producción en México de hasta el 74 % y en China de hasta un 177.3 %.

La balanza comercial entre México y Estados Unidos por la exportación de acero alcanza los 622.4 millones de dólares, según estima el Departamento de Comercio

El gobierno norteamericano se ha apresurado a explicar que estos aranceles no tienen nada que ver con el ultimátum que dio Trump al presidente Andrés Manuel López Obrador, para frenar la ola migrante de centroamericanos que buscan asilo en Estados Unidos.

La decisión de los nuevos cobros se da casi dos meses luego de que Trump aceptó retirar los cobros adicionales al acero de México, China y Canadá en medio del arranque de la guerra comercial con el país asiático y las negociaciones con sus vecinos para firmar el llamado T-MEC (Tratado México-Estados Unidos-Canadá).

Productores de acero de Estados Unidos promovieron desde febrero de 2019 las sanciones que aún pueden revocarse si México o China demuestran que no existen los subsidios que señala el Departamento de Comercio de Estados Unidos, antes del 2 de enero de 2020.