Un nuevo reporte de una oenegé nicaragüense que defiende los derechos humanos alerta de que el número de muertos y desaparecidos aumenta por la represión gubernamental.

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) ha reportado que el número de muertos por la represión del gobierno de Daniel Ortega suma ya 309 personas y al menos 158 están desaparecidas.

“(Existen) operaciones fuera del marco de la ley, de grupos armados paramilitares y de choques, ejerciendo capturas, torturas, asesinatos atroces selectivos, allanamiento de moradas y daño a la propiedad privada y pública, motivados por un fanatismo partidario“, alerta en un informe la ANPDH.

El conflicto nicaragüense comenzó el 18 de abril con protestas de ciudadanos y estudiantes que reclamaban por lo injusto de una reforma que afecta la seguridad social; el gobierno comenzó una brutal represión en respuesta

Las protestas civiles contra el gobierno de Daniel Ortega comenzaron el 18 de abril. Los nicaragüenses exigen su salida y nuevas elecciones.

La escalada de violencia obligó a una primera intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para emitir severas recomendaciones que han sido ignoradas por el gobierno de Daniel Ortega.

Esta semana, la ANPDH ha reportado –según consignan diversas agencias internacionales- que el gobierno tiene al menos cuatro centros de detención ilegal. Esta semana se reportaron también nuevos tiroteos contra estudiantes y campesinos que montaron retenes en las poblaciones de La Trinidad y Jinotepe.

Hasta el momento las víctimas son 292 hombres y 17 mujeres, la mayoría jóvenes, ya que 122 fallecidos tenían entre 18 y 30 años, otros 54 tenían de 31 a 40 años, 27 tenían de 41 a 50 años, 25 eran niños o adolescentes, 16 tenían entre 51 y 60 años, 8 tenían de 62 a 80, 1 era mayor de 81 años, mientras que 56 no han sido identificados, ha detallado la ANPDH en un informe.

El mayor número de muertes se registra en la capital Managua, con 153 asesinatos, mientras que en el resto del país suman 156 los crímenes de manifestantes que han sido abatidos por las fuerzas policíacas o paramilitares al servicio de Daniel Ortega.

La función policial no se está haciendo de forma lícita, por cuando no son identificables (los agentes policíacos) por el hecho de ocultar sus rostros con pasamontañas ante la ciudadanía, lo que promueve actos ilícitos e impunes“, alerta la ANPDH.