En China el convencionalismo social de que los hijos varones perpetúen el linaje de la familia es motivo de un nuevo fenómeno que registra abusos médicos por las llamadas ‘terapias de reconversión de sexo’.

La organización defensora de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), da cuenta en un informe de 52 páginas llamado “¿Has pensado en la felicidad de tus padres?“, de 17 casos de personas homosexuales sometidas a terapias de electroshock para ‘curarlos’.

La homosexualidad es como cualquier otra enfermedad mental, como la depresión, la ansiedad o la bipolaridad. Se puede curar… Fíese de mí, déjelo aquí, quedará en buenas manos”. Con estas palabras, el psiquiatra convenció a la madre de Wen Qi (nombre supuesto) para que dejara a su hijo en su clínica. Para este joven gay chino comenzaba un largo calvario de tratamientos para “sanarlo” y convertirlo en heterosexual, relata el diario El País.

Este abuso entre la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) de China ha motivado a HRW para la elaboración de un informe sobre las llamadas “terapias de conversión“, que buscan alterar la sexualidad de las personas con métodos abusivos.

La homosexualidad no es un delito en China ni está considerada oficialmente una enfermedad. En 2001, el Colegio de Psiquiatras la eliminó de su lista de problemas mentales

La comunidad gay en China enfrenta dificultades serias, como en los países islámicos.

En otra relatoría de estos abusos, de la que da cuenta el diario El Mundo, se describe que Liu Xiaoyun no tenía ni idea de lo que iba a suceder cuando le pusieron aquel casco conectado a un aparato. Cuando el doctor lo encendió, una extraña sensación de entumecimiento se apoderó de su cuero cabelludo. Pero lo peor estaba por venir.

Cuando giró el dial, esa impresión fue reemplazada por dolor. Sentí como si tuviera agujas apuñalando mi piel. Luego, después de unos minutos, mi cuerpo comenzó a temblar. No fue hasta más tarde que me di cuenta de que esa era una máquina de electrochoque“.

Graeme Reid, director de derechos LGBT de HRW, ha sido contundente al señalar que el gobierno chino no ha emitido recomendaciones para evitar estas prácticas lesivas y contrarias a los derechos humanos.

Ha llegado el momento de que China se una al consenso global: reconocer que la terapia de conversión médica/forzada es abusiva y discriminatoria, y prohibirla”, resalta Reid al fijar postura frente a estos ‘tratamientos’.

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