La reciente visita del papa Francisco I a Chile y Perú ha levantado nuevos cuestionamientos sobre de qué lado está el pontífice, si de las víctimas o de los curas que abusan sexualmente de menores.

En el viaje de regreso a Roma, Francisco I ha reculado sobre sus comentarios luego de señalar que no había “pruebas” que señalaran al obispo chileno Juan Barros de ser defensor y protector del cura Fernando Karadima, cuyos abusos sexuales a menores están documentados. Razón por la cual en 2011 el Vaticano lo declaró culpable.

La polémica se desató cuando el Papa exigió “pruebas” causando indignación en la comunidad católica chilena, incluidas obviamente las víctimas y sus familiares, a la que se sumaron las críticas internacionales. Incluso integrantes influyentes del Vaticano, como el cardenal estadounidense Sean O’Malley, asesor del Papa, ha tenido que salir a corregir las palabras del líder de la Iglesia Católica.

El abuso sexual a menores es un tema que ha dañado gravemente la confianza en la Iglesia Católica en todo el mundo; en México el caso de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo es un ejemplo

El Papa Francisco I durante su visita a Chile.

Tras propiciar un clima de indignación general en Chile por la presencia de Barros en las misas multitudinarias y por sus declaraciones desafortunadas, Francisco I reviró sobre su error. Y ofreció disculpas, pero sin dejar de defender veladamente al polémico obispo chileno, cuyo símil sería el ex cardenal mexicano Norberto Rivera Carrera, otra figura polémica asociada a la protección de curas pederastas y corrupción.

Muchas víctimas de abuso no pueden tener pruebas (o) quizás las tienen pero se sienten avergonzados y sufren en silencio. La palabra prueba no era la mejor para acercarme a un corazón dolorido“, expresó como mea culpa el Papa Francisco I en el vuelo de regreso a Roma ante corresponsales de medios internacionales.

Una de las víctimas de Karadima ha declarado –según cita la DW– que el obispo Barros estaba presente cuando se cometían los abusos. Y que incluso nunca permitió que los hechos fueran conocidos en el Vaticano al bloquear sistemáticamente las denuncias. Hechos que el obispo chileno ha negado siempre.

Tengo que disculparme porque la palabra ‘prueba’ fue hiriente, fue hiriente para muchas víctimas de abuso“, redondeó sus disculpas el Papa durante el vuelo de regreso a Roma, según citan diversos medios italianos.

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