La Procuraduría Federal de Consumidor (Profeco) anunció ayer que de encontrarse riesgo en el consumo del agua mineral de Peñafiel y otros de sus derivados, se ‘inmovilizará’ la producción del gigante refresquero.

Ante la polémica por el informe de Consumer Reports, una oenegé norteamericana, que señala que el agua mineral de Peñafiel en Estados Unidos contiene arsénico en cantidades superiores a las normas sanitarias, en México las redes arden a favor y en contra.

Yo apoyo a Peñafiel’ es la campaña que acaban de instaurar, por iniciativa propia, diversos pobladores de la ciudad de Tehuacán, Puebla donde desde hace 70 años se produce el refresco de agua mineral. Consumidores aparecen en fotografías con el refresco y carteles de apoyo.

En contraparte otros actores como el polémico diputado local morenista José Juan Espinosa salieron a desacreditar a la empresa. El diputado de Morena anunció que presentará al Congreso del Estado una iniciativa para clausurar la planta de Peñafiel en Tehuacán.

Esta es la segunda ocasión en que Peñafiel enfrente una acusación similar, pues en 2009 The Food and Drug Administration (Administración de Drogas y Alimentos) detectó que el agua mineral tenía hasta 22 partes por billón de arsénico, seis años luego bajó a 10 y ahora se presume que tiene 17 partes por billón

Habitantes de Tehuacán, Puebla han salido a defender la bebida que se produce en este municipio.

La polémica por el nivel de arsénico en el refresco comenzó la semana pasada, luego que Jean Halloran, directora de Iniciativas Políticas para Comida de Consumer Reports declaró que el agua mineral que comercializa Keuring Dr. Pepper –dueña de la marca Peñafiel- contenía de 10 hasta 17 partes por billón de arsénico, lo que supone un riesgo para la salud de los consumidores.

Según la reglamentación norteamericana vigente de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) considera que las cantidades de arsénico por encima de las 10 partes por billón son peligrosas y aumentan el riesgo de cáncer o enfermedades del corazón.

Expertos independientes han indicado que los niveles actuales no suponen un riesgo para la salud ni para la seguridad de los consumidores”, declaró Keuring Dr. Pepper en su defensa.  Aunque con el cierre temporal de dos –de cuatro- plantas en México, la de Tehuacán y la de Tlajomulco, en Jalisco, elevó la polémica.

Actualmente la Profeco y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) realizan muestras sobre los productos de Peñafiel para determinar si el producto que se comercializa en México es peligroso, como acusan en Estados Unidos.

Se defiende refresquera

Frente a los señalamientos en contra de sus productos, Peñafiel México emitió un comunicado donde asegura que no existe riesgo alguno para sus consumidores pues el arsénico se encuentra “en el aire, en el suelo y en distintos alimentos de consumo diario“.

Sobre las variaciones de la presencia del mineral, como lo ha señalado en varias ocasiones The Food and Drug Administration, Peñafiel justifica que se deben a condiciones meteorológicas, estacionales y hasta geológicas sin que ello represente un riesgo para la salud de quienes consumen el agua mineral que hoy es cuestionada. Y si se ha detectado que alcanza las 17 partes por billón es sólo “una ligera variación”.

La empresa refresquera finalmente expone que sus productos no han tenido restricciones de venta o sanciones por parte de las autoridades norteamericanas. Y asegura que colaborarán en todo lo que les requieran la Profeco y la Cofrepis.

Aprovechando la publicidad, aún negativa, la famosa bebida mexicana hoy se encuentra en oferta en supermercados y otros establecimientos, mientras las redes ‘burbujean’.

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