El nivel de protestas por el ‘gasolinazo’ llevaron ayer al gobierno de Lenín Moreno a trasladar los poderes a Guayaquil. El país se ha sublevado inconforme ante las nuevas medidas recaudatorias del gobierno.

Cientos de indígenas tomaron la Asamblea Nacional de Ecuador como protesta por el ‘gasolinazo’ antes de ser desalojados a toletazos y con gas lacrimógeno. Las calles de Quito son campo de batalla permanente entre policías e inconformes, por lo que el gobierno ha decretado el toque de queda. Los derechos están suspendidos desde el lunes.

La marcha indígena sacudió a la capital, donde se presentaron enfrentamientos violentos. Palos, piedras y bombas molotov fueron la respuesta de los inconformes ante el despliegue de antimotines, militares y tanquetas blindadas. El gobierno cifra en 570 el número de detenidos.

Las protestas suman dos muertos –uno atropellado en un bloqueo carretero en Cuenca, y otro que inicialmente fue herido durante los disturbios en Quito-, ante la imposibilidad de recibir servicio médico, pues se impidió el paso de las ambulancias.

Las barricadas, bloqueos carreteros y quema de neumáticos o destrozos son parte del nuevo paisaje en Ecuador

Las calles de Quito son un campo permanente de batalla.

El presidente Lenín Moreno acusó a su antecesor, Rafael Correa, de ser el autor intelectual de las revueltas. A lo que el ex presidente ecuatoriano respondió con un video donde señala que Moreno lo persigue políticamente.

Ellos (Correa y sus aliados) son quienes están detrás de este intento de golpe de Estado y están usando e instrumentalizando a algunos sectores indígenas, aprovechando su movilización para saquear y destruir a su paso”, aseguró Moreno.

Actualmente Correa está exiliado en Bélgica con al menos 12 investigaciones en su contra por actos de corrupción.

Nos llaman golpistas cuando llevamos dos años de la peor persecución política. Aquí no hay golpistas, los conflictos en democracia se resuelven en las urnas”, expresó el ex Presidente Correa en un video difundido en redes sociales.

Las movilizaciones comenzaron hace seis días en el sector del transporte, el más afectado por la desaparición del subsidio a los combustibles que ha dejado el precio de la gasolina en 2.30 dólares el litro, luego de costar 1.85 dólares, y se han extendido a otros sectores inconformes con la política de recortes que ha instaurado Lenín Moreno.

Este miércoles el país enfrentará un paro nacional.