El miedo a los aranceles con que amenazó Trump a AMLO ha derivado en un viraje de 180 grados en la política migratoria mexicana en 15 días. México ahora es el ‘muro’ natural de Estados Unidos.

Los migrantes centroamericanos encontrarán cada día más obstáculos para cruzar por México. AMLO anunció que ahora habrá revisiones en los autobuses que hacen viajes largos por el país. No habrá más paso libre, como ofreció en enero.

Combatiendo la ilegalidad, el negocio que se hace con el tráfico de personas, y en esto pidiendo también la cooperación de los ciudadanos, porque nos vamos a ver en la necesidad, espero la comprensión de todos, de pedir identificación para la compra de boletos en el transporte de trayectos largos”, anunció el Presidente de México en su conferencia de prensa de este martes.

Militares de la Guardia Nacional, agentes de Migración, operativos constantes, y la ‘recepción’ en centros de detención de 50 metros cuadrados donde se hacina a los migrantes ilegales que entran a México, son parte de la nueva panorámica en la frontera sur.

Apenas el fin de semana cuatro tráilers con casi 800 migrantes centroamericanos fueron detenidos en Veracruz; una imagen que recuerda las detenciones de ilegales mexicanos en Estados Unidos

Migrantes, principalmente centroamericanos, en el interior de los tráilers detenidos en Veracruz el fin de semana.

En un gesto humanitario, el 17 de enero de 2019, en pleno auge de la primera gran caravana migrante AMLO concedió permisos de residencia provisional a casi un millar de centroamericanos que arribaron a México, donde fueron recibidos con amabilidad y respeto por funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM). Su estancia fue registrada como legal en el país y con derechos.

La foto de una madre y sus dos pequeñas hijas con la visa mexicana que les garantizaba 1 año de permanencia, derecho a trabajo y atención médica, entre otros beneficios, le dio la vuelta al mundo.

A partir de ese momento las caravanas migrantes se multiplicaron y comenzó un arribo inusual de centroamericanos huyendo de Honduras, Nicaragua o El Salvador, principalmente, además de cubanos, africanos, o asiáticos.

Cinco meses luego, tras la amenazas de Trump para aplicar aranceles del 5 %,  inicialmente, y hasta un 25 % en cuatro meses, a todos los productos de exportación mexicanos con destino a Estados Unidos, devinó en una nueva política migratoria mexicana.

El balsero guatemalteco, Israel López Ordóñez, lo resumió de forma sencilla a un periodista de la agencia EFE en estos días

Elementos de la Guardia Nacional impiden el paso a migrantes centroamericanos tras cruzar ilegalmente por el río Suchiate.

Sí ha bajado bastante (el cruce a México) (…) y nada va a ser igual. Hay mucha expectativa, las cosas ya no serán iguales porque al ver la presencia de la autoridad aquí la gente ya no se va atrever a pasar”, aseguró López Ordóñez, quien cobra 25 pesos por persona para cruzarlos a México.

Y aún más, la realidad que están viviendo ahora los centroamericanos en las llamadas estaciones migratorias, dista mucho de la imagen feliz de la familia Durón Durán mostrando sus visas mexicanas de residencia legal.

La agencia AP da cuenta de la nueva realidad esta semana. Un mecánico cubano platicó al periodista que le entrevistó que funcionarios de la Estación Migratoria Siglo XXI le rompieron el documento que le acreditaba como solicitante de refugio en México.

Era el principio de una pesadilla que empeoraría con la llegada de más migrantes detenidos: cubículos de 4×3 metros para 50 personas, heces que rebosaban las letrinas, falta de comida y agua.

Las mujeres dormían en los pasillos o en el comedor entre ratas, cucarachas, excrementos de palomas, niños llorando, madres reciclando pañales y el desprecio de los guardias.

‘Nos tiraban ahí como animalitos’, dice una joven hondureña”, relata AP en un artículo aparecido este lunes en diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.

 

Trump felicita a México y Guatemala acepta ser tercer país seguro

México, aplicando sus duras leyes migratorias, está haciendo un gran trabajo frenando gente”, tuiteó este lunes Trump luego de dos semanas de operativos, detenciones y deportaciones masivas de centroamercianos realizadas por el gobierno de AMLO.

Este martes el ministro de Gobernación de Guatemala, Enrique Degenhart, anticipó, tras una reunión con funcionarios norteamericanos, que evalúa la posibilidad de convertirse en el tercer país seguro -luego de Canadá y Estados Unidos- para recibir a los migrantes de Honduras y El Salvador, principalmente, que piden asilo.

Si Guatemala acepta lo que México ya ha rechazado, los migrantes se quedarían esperando en territorio guatemalteco una respuesta de Estados Unidos a su petición de asilo, sin cruzar ya por México.

Mañana AMLO se reúne con Nayib Bukele, presidente de El Salvador, para abordar el tema de la crisis migrante. Una sin precedentes en la historia contemporánea de América.