La ‘gran deportación’ que anticipa Donald Trump, presidente electo del Estados Unidos, golpeará a México pues no está preparado para lo que viene. El gobierno de Claudia Sheinbaum incluso redujo el gasto en política migratoria para 2025.
El estado de Texas ya ha puesto a disposición de Trump un racho de 5.5 kilómetros de extensión para que sirva para albergar centros de detención temporal desde donde deportar a los migrantes capturados a partir del 20 de enero de 2025.
“El abandono de la frontera norte viene desde AMLO, cuando recortó apoyos para organizaciones que atienden a migrantes en el norte, centro y sur (…) es muy importante ver qué es lo que ellos van a implementar (el gobierno de Sheinbaum), qué programas van a echar a andar, qué acciones van a emprender si se llegan a dar estas deportaciones muy fuertes de mexicanos a nuestras zonas fronterizas”, alertó José María García Lara. director de la Alianza Migrante Tijuana, en entrevista a medios de comunicación.
Al igual que García Lara, otros activistas pro-migrantes acusan al gobierno de México no sólo de recortar los gastos en política migratoria, sino en actuar como ‘policías’ de Estados Unidos para bloquear a los migrantes, además de ‘normalizar’ los abusos sistemáticos, persecuciones y hasta homicidios por parte de la Guardia Nacional.
Ayer durante la conmemoración de la Revolución mexicana, la presidenta Claudia Sheinbaum intentó atemperar la angustia de migrantes mexicanos que carecen de documentos en Estados Unidos; y que están en la lista de 11 millones de personas para ser deportadas por el gobierno de Trump.
“Las mexicanas y mexicanos en Estados Unidos, nuestros paisanos y paisanas, son héroes y heroínas trabajadores que apoyan a sus familias y a la economía de México, pero también, que se escuche bien y fuerte, contribuyen a la economía de nuestro país vecino, de los Estados Unidos”, enfatizó Sheinbaum.
Aunque su mensaje queda en retórica, pues Sheinbaum prevé una reducción de hasta el 11 por ciento en el presupuesto general tanto para el Instituto Nacional de Migración (INM) como para la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Según cifras oficiales del INM en 2024 se ha incrementado el flujo migrante en México, alcanzando en el periodo enero-agosto 925 mil 85 migrantes rumbo a Estados Unidos

“México nos está invadiendo, pero ahora tenemos una nueva Presidenta en México. Se supone que es una mujer muy agradable, según dicen. No la conozco. Y le voy a informar el primer día o antes que, si no detienen esta avalancha de criminales y drogas que entran a nuestro país, voy a imponer inmediatamente un arancel del 25 por ciento a todo lo que envíen a los Estados Unidos de América”, amenazó Trump tras ganar las elecciones presidenciales el pasado 5 de noviembre.
Esta semana confirmó que aplicará la Ley de Emergencia Nacional además de apoyo del Ejército, para comenzar con lo que ha llamado la ‘gran deportación’. México sería uno de los países más afectados, pues se estima que 4 de cada 10 migrantes de forma irregular en Estados Unidos, son mexicanos.
El miedo a la deportación inmediata se ha incrementando con el regreso de Tom Homan -ex director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), en la anterior presidencia de Trump y responsable de separar familias migrantes-, quien ahora es el llamado ‘zar de la froentera’, además del nombramiento de Stephen Miller, como subdirector de Política de la Casa Blanca, y artífice de las deportaciones masivas.
En México, el gobierno de Sheinbaum prepara un documento -que entregará al equipo de transición de Trump- para resaltar las acciones que han ayudado a lograr una reducción del 76% del flujo migratorio en la frontera con Estados Unidos, según registra la revista Forbes.
Desde Tapachula, Chiapas cientos de migrantes llamaron ayer a la presidenta Claudia Sheinbaum para que interceda por ellos ante Trump.
“Lo que pedimos al Gobierno mexicano (es que) hable con el presidente Donald Trump que va agarrar (asumir) la Presidencia y puedan aceptarnos como personas migrantes”, dijo Gabriel Arroyo Aponte, migrante de Colombia, a la agencia EFE.
- Fotos: CNN/Reuters
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