El nuevo dictamen presentado por la Fiscalía General de Nuevo León concluyó que la joven Debanhi Escobar murió por asfixia por sofocación cinco días antes de haber sido encontrada en una cisterna de un motel, pero no fue abusada sexualmente. Aunque no dice si fue o no asesinada.

La nueva versión de la Fiscalía General de Nuevo León contradice la primera versión donde se aseguraba que Debanhi, que desapreció el 9 de abril tras acudir a una fiesta y cuyo cuerpo fe encontrado 12 días luego en una cisterna abandonada de un motel, había muerto por un golpe en la cabeza.

Las pruebas científicas practicadas nos permiten determinar que el cuerpo encontrado es el Debanhí Susana Escobar, siendo la causa de la muerte una contusión profunda en el cráneo. Ofrecemos nuestras condolencias a sus familiares y sus seres queridos”, aseguró el 22 de abril, tras el hallazgo del cuerpo, el fiscal Gustavo Adolfo Guerrero. 

Debanhi Escobar desapareció el 9 de abril tras acudir a una fiesta en el municipio de Escobedo y 12 días después su cuerpo fue localizado en una cisterna del motel Nueva Castilla. Había salido con unas amigas, quienes la dejaron en la fiesta y le pidieron un taxi. Horas luego la joven despareció.

Ayer la nueva versión fue que Debanhi murió por asfixia “por sofocación en su variedad de obstrucción de orificios respiratorios” y por ello se investigará el caso como un feminicidio.

En su intervención durante la conferencia de prensa, Felipe Edmundo Takeshi Medina, director del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, institución que colaboró con la Fiscalía General de Nuevo León, descartó que se haya cometido el abuso o violencia sexual contra Debanhi.

Se pueden llegar a las siguientes conclusiones: la primera de ella es que se tienen los elementos suficientes, necesarios para establecer que la causa de muerte de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa se debió a una asfixia por sofocación en su variedad de obstrucción de orificios respiratorios”, aseguró Takeshi, sin atreverse a mencionar la palabra homicidio, durante la conferencia de prensa donde no se permitieron preguntas a los medios de comunicación presentes.

El caso de Debanhi causó conmoción en México al viralizarse una foto donde se ve a la joven abandonada en mitad de una carretera, luego que el taxista que la llevaba a casa la dejó ahí; el taxista aseguro que ella decidió bajarse y por ello tomó la foto

La imagen de Debanhi abandonada en una carretera, se viralizó tras su desaparición.

Sobre los hallazgos de la nueva autopsia, el Fiscal General de Nuevo León aseguro que aún faltan algunos estudios químicos que debe entregar la Universidad de Londres.

Es importante destacar que el informe de necropsia que ahora se presenta se suma al esfuerzo de la Fiscalía de Nuevo León la cual en 89 días de investigación con perspectiva de género y teniendo como línea principal el feminicidio se han realizado: 311 entrevistas, 120 intervenciones de campo, se han recolectado 621 indicios de los cuales 355 han sido analizados, 55 informes, se han elaborado 74 dictámenes, 308 estudios periciales y se han revisado más de 3 mil horas de videograbación”, aseguró el Fiscal Guerrero durante conferencia de prensa para dar a conocer las conclusiones.

En el dictamen final participaron los médicos forenses Fabiola González, Mario Álvarez y José Luis Olivares del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, en conjunto con el médico José Mario Nájera Ochoa, especialista forense de Guatemala y avalado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Seguimos buscando la verdad, seguimos en la lucha de saber qué fue lo que le pasó a Debanhi. Agradecer a los peritos, al doctor (Ricardo) Mejía, al fiscal (Guerrero) por la coadyuvación (sic) que hemos tenido”, declaró a su vez Mario Escobar, padre de la joven.

En mayo una segunda autopsia reveló que la joven sufrió una violación y la golpearon en la cabeza repetidamente con algún objeto y murió antes de ser arrojada a una cisterna en el interior del motel Nueva Castilla, según el documento al que obtuvo acceso el diario El País.