El exguerrillero sandinista Daniel Ortega, quien fue pieza clave para derrocar la dictadura de la familia Somoza en 1979, 42 años luego se ha vuelto un traidor del pueblo nicaragüense instaurando una nueva dictadura tras una farsa electoral.

Nicaragua amanece hoy con una nueva dictadura en toda la extensión de la palabra. Ayer Daniel Ortega consumó su cuarto mandato consecutivo tras unas ‘elecciones’ con todos los candidatos opositores encarcelados, centenares de presos políticos y más de 300 muertos por la represión.

Estas elecciones son, gracias a Dios, una señal, un compromiso de la inmensa mayoría de los nicaragüenses de votar por la paz, Estamos enterrando la guerra y dándole vida a la paz”, dijo ayer un cínico Ortega en cadena nacional por televisión.

Ortega y su esposa Rosa Murillo, se encargaron de sofocar a la oposición hasta reducirla con cárcel y persecución, además de hacer lo mismo con sus antiguos aliados y amigos guerrilleros sandinistas, lo mismo hicieron con la prensa libre, con los líderes sociales, estudiantiles, campesinos, empresariales, con todo opositor a su régimen de terror y represión que a partir de 2018 provocó el estallido de una crisis social por el hartazgo.

No son elecciones, una farsa es lo que va a haber. Aquí nadie va a elegir. Es que el único candidato es Daniel Ortega”, resumió Berta Valle, esposa de Félix Maradiaga, uno de los candidatos presos de la oposición, en entrevista a The New York Times.

A los 75 años Daniel Ortega se asume como el nuevo dictador de Nicaragua, tras 14 años en el poder, y de no ser censurado por países aliados como México, Argentina o Bolivia (porque Cuba y Venezuela son dictaduras), podría romper equilibrios geopolíticos en Latinoamérica

Propaganda electoral de Ortega y su esposa Rosa Murillo para la farsa electoral en Nicaragua.

Desde Costa Rica, país vecino de Nicaragua, la oposición de organizad para recuperar la democracia. Ayer centenares de exiliados marcharon por las calles de San José, capital de Costa Rica, para repudiar la farsa electoral de Ortega.

La farsa electoral en Nicaragua fue militarizada para evitar protestas o movilizaciones, con  más de 30 mil efectivos que resguardaron las casi 13 mil 500 mesas electorales abiertas para votar por Ortega, el único candidato a la Presidencia.

Esto no está feo, está horroroso. No se puede hablar porque te llevan preso. ¿Para qué voy a ir? Los que van a votar son los sandinistas”, dijo José, un nicaragüense de 78 años, quien respaldó al FSLN durante décadas, a la agencia AFP.

José Miguel Vivanco, director de Human Rigths Watch (HRW) para las Américas, expuso en un hilo de tuits que lo ocurrido en Nicaragua es una farsa electoral.

Ortega asumirá su cuarto mandato consecutivo a fuerza de represión, censura y miedo.   Es fundamental redoblar la presión internacional para exigir la liberación de los presos políticos, y que se reestablezca la democracia en Nicaragua”, reclamó Vivanco.

Como él, otros actores internacionales, se sumaron a las críticas contra la nueva dictadura en Latinoamérica.

El lunes necesitamos una respuesta contundente y comprometida, una condena inmediata del resultado del proceso, y un no reconocimiento de este mandato. En el corazón de las Américas, estamos a punto de tener un régimen al estilo de Corea del Norte”, expresó Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica.

Estados Unidos anticipó que redoblará las sanciones contra el régimen dictatorial de Ortega, puesto que no reconoce como legítimas ni democráticas las elecciones celebradas este domingo.

Lo que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, orquestaron hoy fue la pantomima de una elección que no fue libre ni justa, y ciertamente no fue democrática”, expreso ayer el presidente Joe Biden a través de un comunicado oficial.