El hartazgo de los cubanos contra la dictadura y su impostura de carencias ha polarizado al mundo, y especialmente a Latinoamérica, con muestras de apoyo y rechazo. Estados Unidos y Rusia encabezan los polos opuestos en el conflicto social que sacude la isla.  

Luego que Vladimir Putin, presidente de Rusia, saliera a manifestar su apoyo a Cuba contra cualquier “injerencia extranjera”, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió al gobierno de Miguel Díaz-Canel respetar las manifestaciones y el “derecho a su futuro”.

La recurrente falta de alimentos y medicamentos, los cortes de electricidad rutinarios, el pago exclusivo en dólares para comprar en las tiendas oficiales del gobierno, la represión a los jóvenes que piden democracia y los terribles efectos de la pandemia de Covid, terminaron por hacer estallar a la población que el domingo se volcó, inicialmente en Santo Domingo de los Baños y luego por las calles de al menos 12 ciudades del país, para pedir fin a la dictadura comunista instaurada desde 1959 por Fidel Castro.

El pueblo cubano está ejerciendo con valentía derechos fundamentales y universales (…) Estados Unidos llama al régimen cubano a escuchar a su pueblo y servir a sus necesidades en este momento clave en lugar de enriquecerse a sí mismos”, expuso Biden en un comunicado desde la Casa Blanca, lo que propició una agria respuesta de La Habana contra Estados Unidos.

En cadena nacional por televisión, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel -sucesor de la dictadura de los hermanos Castro-, insistió en llamar a sus partidarios a “combatir” a los manifestantes. Y acusó a Estados Unidos de los problemas que enfrenta la isla

El mundo está atento, y dividido, sobre lo que ocurre en Cuba tras el estallido social que pide fin a la dictadura comunista.

Yo creo que la vida, la historia, los hechos demuestran qué está detrás de todo esto, que es asfixiarnos y acabar con la Revolución, y para eso tratan de desalentar a nuestro pueblo, de confundir a nuestro pueblo. Y cuando la gente está en condiciones severas, entonces ocurren hechos como los que vivimos en San Antonio de los Baños”, registra el diario oficial Granma sobre el mensaje de Díaz-Canel.

Países como Venezuela y México, a través de sus presidentes y partidarios, manifestaron su apoyo al gobierno de Díaz-Canel, evitando hablar de la represión sistemática contra el pueblo cubano.  

Quiero expresar mi solidaridad con el pueblo cubano, creo que debe buscarse una salida mediante el diálogo, sin el uso de la fuerza, sin la confrontación, sin violencia. Tienen que ser los cubanos los que decidan porque Cuba es un país libre, independiente y soberano (…) no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias”, fue parte del mensaje del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Desde Brasil, el presidente Jair Bolsonaro fue más concreto sobre lo ocurrido el domingo en Cuba.

El pueblo fue a pedir cuatro cosas: alimentos (…) electricidad – porque el petróleo que iba de Venezuela está cayendo bastante y la fuente de energía de ellos es esa que viene de combustibles fósiles- (…) Internet -que no existe-, y libertad, y recibieron balas de goma, golpes y prisión”, expuso Bolsonaro, según registra la agencia EFE.