La dictadura de Miguel Díaz-Canel en Cuba nuevamente es motivo de críticas por su intolerancia hacia la disidencia en la isla, luego de negar el permiso para una marcha pacífica a opositores que exigen democracia.

El sistema socialista que refrenda esta Constitución es irrevocable”, es parte de la respuesta del gobierno del dictador Díaz-Canel a los organizadores de la llamada ‘Marcha Cívica por el Cambio’, en dos hojas entregadas a Yunior García Aguilera, uno de los organizadores, según dio a conocer a través de su cuenta de Twitter el Colectivo Archipiélago.

Yunior García, dramaturgo y actor cubano, organizador de la manifestación prevista en la capital, y miembro del colectivo Archipiélago, lamentó la postura intransigente del gobierno de Cuba.

Todo lo que hace el cubano, siempre dicen que la idea viene de Washington, es como si no pensáramos, como si los cubanos no tuviéramos cerebro (…) por supuesto, todo cubano sensato quiere un cambio a mejor, quiere más democracia, más progreso, más libertad en Cuba”, declaró García a la agencia AFP.

La marcha estaba originalmente programada para el 20 de noviembre, pero ante el anuncio de maniobras militares por parte del gobierno de Cuba, el Colectivo Arhipiélago reagendó para el 15 de noviembre la manifestación pacífica.

Díaz-Canel, sucesor de la dictadura cubana instaurada por los hermanos Fidel y Raúl Castro desde 1959, ya reprimió con brutalidad y cárcel a miles de cubanos que salieron a las calles hartos por el hambre, la violación a los derechos humanos y la falta de vacunas antiCovid el pasado 11 de julio

Daniela Rojo, moderadora del Colectivo Archipiélago, fue detenida ayer en su vivienda por agentes de Seguridad del Estado, según denunció la plataforma civil. Además todos los líderes de esta agrupación fueron citados por las autoridades cubanas.

Las protestas de julio en Cuba contra la dictadura alcanzaron un nivel histórico similar al llamado ‘Maleconazo’ contra Fidel Castro en 1994, dejando como saldo más de 5 mil detenidos, 1 mil 500 con medidas de limitación de libertad y 381 presos, según un reporte de Prisoners Defenders.

El último acto de represión de Díaz-Canel fue el arresto sin motivo del líder opositor y periodista Guillermo Fariñas, Premio Sájarov del Parlamento Europeo en 2010, según denunció la oenegé Prisoners Defenders luego que la agentes de dictadura sacaran de su domicilio en Santa Clara al también líder del Frente Antitotalitario Unido.

Ante la petición formal para realizar la marcha pacífica el próximo 15 de noviembre en la capital y otras ciudades, el gobierno cubano “argumentó” que la Constitución prohíbe toda manifestación en contra del régimen, además de acusar que los promotores de la marcha están “vínculados” a organizaciones subversivas o agencias financiadas por Estados Unidos.

En cuanto a la licitud, no se reconoce legitimidad en las razones que se esgrimen para la marcha. Los promotores y sus proyecciones públicas, así como los vínculos de algunos con organizaciones subversivas o agencias financiadas por el gobierno estadounidense, tienen la intención manifiesta de promover un cambio de sistema político en Cuba

Ello reafirma que la marcha anunciada. Cuyo esquema organizativo se concibe simultaneo para otros territorios del país, constituye una provocación como parte de la estrategia de ‘cambio de régimen’ para Cuba, ensayada en otros países”, es parte de la respuesta contenida en dos hojas a los organizadores.

Pese a la negativa gubernamental, el Colectivo Archipiélago fijó postura inmediatamente.

La respuesta del régimen demuestra una vez más que no existe en Cuba el Estado de Derecho, que no están dispuestos a respetar ni siquiera su propia Constitución y que violan los Derechos Humanos de los cubanos”, respondió el Colectivo Archipiélago al gobierno cubano tras anunciar que con o sin permiso la marcha se realizará el próximo 15 de noviembre, según registra el portal cubano 14 y medio.com.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha condenado la prohibición de las marchas, solicitando a Díaz-Canel que se reivindique el derecho de los cubanos a la libre manifestación.

La propia argumentación oficial deja al descubierto el carácter antidemocrático del sistema actual en Cuba y el papel mojado que representa la nueva Constitución de la República, que nació sin refrendar derechos fundamentales y los pocos que recoge se deniegan arbitrariamente por el poder ejecutivo”, expuso en un comunicado el OCDH.