No han pasado ni quince días de que el dictador norcoreano Kim Jong-un se reunió con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, para sellar una alianza contra Estados Unidos, y ya volvió a las provocaciones de guerra.

Corea de Norte ‘recibió’ con el lanzamiento de dos misiles al enviado de Trump, Stephen Biegun quien llegó anoche a Seúl, Corea del Sur, para reactivar las negociaciones sobre el programa nuclear del régimen de Pyongyang.

“(El Norte) disparó lo que podrían ser dos misiles de corto alcance“, confirmó el jefe del Estado Mayor de Corea del Sur, según dan cuenta diversas agencias internacionales. Expertos en armamento militar especulan que al menos uno de los proyectiles es de nuevo diseño.

Los misiles que fueron lanzados desde la base militar de Sino-ri, en la provincia de North Pyongan, recorrieron entre 270 y 420 kilómetros cayendo en el mar. Ambos misiles pueden cubrir una distancia de hasta 1 mil 300 kilómetros, lo que colocaría a su alcance toda la península de Corea y las bases norteamericanas instaladas en Japón, según ha informado el gobierno de Corea del Sur.

La crisis de los misiles en la zona comenzó en 2017 con el arribo de Trump a la Presidencia de Estados Unidos y regresa hoy tras el fracaso de dos cumbres entre los mandatarios

Corea del Norte exhibió nuevos misiles durante un desfile militar en 2017.

Este fin de semana Corea del Norte volvió a sus ensayos militares lanzando misiles de menor capacidad y culminando con los lanzamientos de hoy, mientras que Corea del Sur activa nuevamente las alarmas.

“(Corea del Norte) está decidida a incrementar lentamente pero forma constante la tensión en la región. Quieren mostrar a los estadounidenses que, contrariamente a lo que piensan, el tiempo no está de su lado. Van a seguir recordando al mundo, y en particular a la Casa Blanca, que a menos que consigan concesiones en materia de sanciones, son capaces de generar una grave crisis“, ha dicho Andrei Lankov, un experto en Corea del Norte citado por NK News.

Las primeras maniobras militares del sábado, donde se lanzaron misiles pequeños, llamaron la atención de Trump, quien escribió en su cuenta de Twitter una respuesta frente a esos hechos.

Creo que Kim Jong-un se da cuenta del potencial económico de Corea del Norte y no hará nada para interferir o terminar (el proceso de negociación). Sabe que estoy con él y no quiere romper su promesa. ¡Conseguiremos un acuerdo!“, tuiteó el Presidente de Estados Unidos el pasado 4 de mayo. Hoy no ha hecho comentario alguno por los nuevos misiles.

El Rodong Sinmun, principal periódico de Corea del Norte, ha dedicado dos páginas al ensayo militar del régimen de Pyongyang apoyando el mensaje de molestia que Kim Jong-un envía a Trump por los bloqueos y sanciones comerciales que sufre el país.

Parece claro que Corea del Norte está enfadada por lo que parece ser una falta de flexibilidad en la posición de la administración Trump“, ha confirmado a Reuters con su opinión Harry Kaziani, del think tank Centro para el Interés Nacional.