En la cumbre climática COP26, 105 líderes de naciones -de 192 que asistieron- pactaron evitar la deforestación de los bosques del mundo en 2030, además de limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados como máximo para evitar la autoextinción.

La cumbre celebrada en Glasgow, Reino Unido reunió a los gobernantes de los países del mundo para abordar la crisis del cambio climático y las acciones a seguir antes que los efectos del calentamiento global sean irreversibles.

Nos comprometemos a trabajar colectivamente para detener y revertir la perdida de  bosques y la degradación de tierras para 2030, a la vez que promovemos el desarrollo sostenible y una transformación rural incluyente”, dice la parte sustantiva de la declaratoria de Glasgow.

Durante la celebración de la cumbre COP26 las protestas de grupos ambientalistas se hicieron presentes, acaparando la atención mediática. Entre ellos el encabezado por la ecoactivista Greta Thunberg.

El cambio no va a venir de ahí dentro, porque el liderazgo esta aquí fuera no dentro (…) Decimos no más ‘bla,bla,bla’, no más explotación de las personas, la naturaleza y el planeta; no más lo que sea que hagan ahí dentro”, espetó Thunberg, líder del grupo Fridays for Future.

Durante la COP26  la Secretaría General de la ONU expuso que el uso de combustibles fósiles -como el carbón y el petróleo- deben desaparecer para evitar la autoexinción. Algo en lo que no todos los países coinciden por el impacto económico

Las protestas de grupos ambientalistas fueron parte del escenario de la cumbre COP26 celebrada en Glasgow, Reino Unido.

Uno de los mensajes más esperados fue el del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien expuso al resto de los países que los próximos 10 años serán determinantes para frenar la ‘amenaza existencial’ que supone el cambio climático.

Esta es la década que determinará las próximas generaciones. Es la década en la que tenemos la oportunidad de demostrarnos que podemos mantener el objetivo de (limitar el calentamiento a) 1.5 grados”, expresó Biden.

La imagen de la cumbre, elegida por Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, hace alusión al famoso agente 007, James Bond, como símbolo para ‘desarmar la bomba de tiempo’ que supone el calentamiento global.  

Algunos países, como México, firmaron el acuerdo un día luego justificando que tenían que ‘leer’ lo que marcaba el texto de compromisos, provocando críticas por su actitud laxa.