El consumo de animales salvajes es algo común en China, lo mismo que alimentarse con perros que son criados en granjas y vendidos como ganado.

El Ministerio de Agricultura de China ha dado un paso fundamental al prohibir la crianza de perros para ser alimento. Desde esta semana ya no son considerados ‘ganado’. Un pequeño paso que enfila la esperanza hacia la prohibición del consumo de animales exóticos.

La FAO (Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura) no incluye a los perros entre el ganado en sus estadísticas. Con el paso del tiempo, las ideas de la gente sobre el civismo y los hábitos alimenticios han ido cambiando constantemente, y algunas costumbres tradicionales sobre los perros también cambiarán”, se expone en un comunicado del Ministerio de Agricultura, según reporta la agencia EFE.

Esta decisión tiene su origen tras los señalamientos internacionales sobre el riesgo sanitario por el consumo de animales exóticos y salvajes en un mercado de Wuhan, donde surgió el coronavirus que provocó la pandemia de Covid-19 luego de ‘saltar’ de un animal -que presumen fue un pangolín- al ser humano.

Con la publicación el pasado martes del llamado Catálogo de recursos genéticos de ganado y aves de corral, se establece por primera vez una lista de 33 especies que pueden ser criadas para consumo; y ya no están los perros

El consumo de perros en China se estima en 10 millones de animales por año, según cifras de la Humane Society International.

La carne de perro es muy apreciada en diversos países de Asia, y en China se realiza incluso un festival cada año en la ciudad de Yulin para fomentar el consumo. Algo que ha generado reiteradas críticas de las asociaciones que defienden a los animales.

Hoy en día, los perros tienen otros usos, reflejados en las funciones de animal de compañía, de ayuda policial en rescates y búsqueda o de acompañar y guiar a los invidentes, y tienen una relación más cercana con los seres humanos”, extiende el Ministerio de Agricultura en su comunicado.

Frente a esta decisión, la organización animalista Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) calificó la decisión de “paso monumental en la dirección correcta”, aunque reclama que más especies sean excluidas del Catálogo

“(Queremos que el gobierno) haga más para hacer frente a los abusos más básicos contra los animales en China, incluyendo la promulgación de sus primeras leyes de bienestar animal”, fijó postura PETA.

Apoyando la medida y sumando sus criticas para exigir al gobierno de China que se incluya también la prohibición de comer gatos, el colectivo Humane Society International confía en que el polémico Festival de Yulin se cancele con la nueva orden gubernamental, pues está a tres semanas de celebrarse.

De acuerdo a datos de la Humane Society International cada año se sacrifican 10 millones de pesos y 4 millones de gatos para consumo humano en China.

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