Desde el fin de semana en la frontera entre Venezuela y Colombia, en el estado de Apure, se han registrado enfrentamientos armados entre el Ejército venezolano y grupos colombianos. Hay un número incierto de muertos y heridos de ambos lados.

Los enfrentamientos armados entre militares venezolanos y presuntos ex guerrilleros de las FARC han provocado la migración de más de 4 mil personas en la frontera de Venezuela y Colombia. Iván Duque, presidente de Colombia pide ayuda a la comunidad internacional para acabar con el caos.

Las tensiones militares entre ambos países son recurrentes, aunque la más grave había sido la amenaza abierta del presidente Nicolás Maduro para iniciar una guerra con Colombia en 2019, tras la crisis por la sublevación militar fallida del 30 de abril.

Yo autorizo a nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana a responderle a Iván Duque con toda la fuerza y contundencia moral que merece una respuesta de dignidad a la oligarquía bogotana”, lanzó Maduro el grito de guerra contra el presidente de Colombia, según registró CNN.

Ayer el Ministerio de Defensa de Venezuela informó, a través de un comunicado, sobre la última refriega militar en los últimos tres días, sin especificar aún con claridad cuántos muertos y heridos suman. Sólo dice que hay “un número importante de bajas”.

De acuerdo a Venezuela la acción forma parte del operativo Escudo Bolivariano 2021. Apenas el pasado 5 de abril el Ministerio de Defensa de Venezuela reportó que desde la implementación del operativo en la frontera con Colombia se registraron ocho militares muertos y nueve “terroristas” colombianos abatidos.

Los choques armados se han estado presentando desde el fin de semana en la localidad de La Victoria, del estado de Apure, en la frontera con Colombia

Ante la huída de miles de venezolanos ante las refriegas militares, Colombia pide ayuda a la comunidad internacional

Nicolás Maduro acusa al gobierno de su homologo Iván Duque de iniciar la violencia en la frontera. Algo que Colombia niega y acusa a su vez a Venezuela de estar ligada a grupos de la narcoguerrilleros.

Aunque la versión de Human Rights Watch contrasta con lo que informa Venezuela, pues acusa que los militares venezolanos han cometido “abusos aberrantes” contra población civil en la frontera con Colombia, asesinando a cuatro campesinos, deteniendo y encarcelando a otros, además de ejercer la tortura.

Las atrocidades cometidas contra residentes de Apure no son incidentes aislados por agentes insubordinados, sino que son consistentes con los abusos sistemáticos de las fuerzas de seguridad de Maduro.

Las investigaciones internacionales de estos crímenes son fundamentales ante el volumen creciente de evidencias que implican a los agentes que han cometido abusos, así como a los comandantes y altos funcionarios que sabían o deberían haber sabido lo que ocurría durante estos operativos”, denunció ayer José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, desde la página web de la oenegé.

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