Más de 50 años de guerra civil y contra el narcotráfico han dejado una huella brutal en Colombia.

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creado ex profeso tras los acuerdos de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , responsable de investigar los crímenes de guerra y desapariciones enfrenta un reto colosal a través del Instituto de Medicina Legal: la exhumación de 200 mil cuerpos sin identificar.

Nosotros en los últimos años hemos hecho una prospección en todos los cementerios legales, digámoslo de alguna manera, y en las inhumaciones que no son legales en estas fosas clandestinas, y creemos que el reto al que nos estamos enfrentando es de más o menos de 200 mil cuerpos, en donde tenemos que buscar los desaparecidos del país“, declaró este martes Claudia García, directora del Instituto de Medicina Legal, en entrevista para Caracol Radio.

Apenas el pasado lunes se dio a conocer de la existencia de 16 fosas comunes que se suman a una lista interminable.

Tenemos información de que hay personas dadas por desaparecidas. Tenemos información de la finca El Palmar, la finca La Alemania y el cementerio Rincón del Mar. Según nos cuentan las víctimas de este departamento, allí pueden estar más de 3 mil personas dadas por desaparecidas forzosamente específicamente por estructuras paramilitares”, dijo Diana Salamanca, integrante de la secretaría técnica del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado, según reportó la cadena Noticias Caracol.

El JEP actualmente encabeza la búsqueda de al menos 50 cuerpos de personas asesinadas en ejecuciones extrajudiciales entre 2005 y 2007; pero el Instituto de Medicina Legal estima que hay 200 mil cuerpos en fosas  

El horror en Colombia no cesa. Las fosas clandestinas comienzan a revelar sus secretos.

La paz entre el gobierno de Colombia y las FARC se pactó apenas tres años atrás, en septiembre de 2016, en La Habana, Cuba. Aunque el alzamiento de las FARC ocurrió a principios de los años 60 y desde entonces la espiral de la violencia ha minado a Colombia.

Como en México, que vive una situación similar tras declarar la guerra al narcotráfico, en Colombia las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales se han sistematizado avivando el odio y el conflicto.

Diversos sectores críticos al gobierno colombiano han señalado asesinatos sistemáticos de civiles que han sido presentados como guerrilleros por el Ejército para recibir premios o subvenciones económicas. Datos oficiales del gobierno colombiano registran al menos 2 mil 200 ejecuciones extrajudiciales entre 1998 y 2014.

En agosto de 2019 las FARC volvieron a levantarse provocando un reinicio de combates, y las operaciones militares -con bombardeos incluidos- contra lo rebeldes se cebaron contra menores de edad incluso, por lo cual tuvo que dimitir el secretario de la Defensa, Guillermo Botero.

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