Los hackers la han vuelto a hacer contra Estados Unidos y otros 17 países luego de comprometer la seguridad de la empresa Kaseya, afectando a más de 1 mil empresas cuyos sistemas informáticos están ‘secuestrados’.

La escalada del ataque cibernético aún es impredecible, por ello el FBI y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos (CISA), entre otras dependencias, trabajan en una investigación para saber si el ataque procede de Rusia.

“La idea inicial fue que no era el gobierno ruso, pero aún no estamos seguros”, declaró este fin de semana el presidente Joe Biden sobre el posible origen del ataque.

El ciberataque con ‘ransomware’, un tipo de programa informático que paraliza los sistemas informáticos, está teniendo auge mundial pues permite a los hackers secuestradores exigir rescates millonarios para liberar el funcionamiento del sistema.

En tanto, el FBI ha llamado a los clientes de la empresa Kaseya que han sido afectados por el ciberataque para que denuncien y compartan información que ayude a resolver el problema.

Si cree que sus sistemas se han visto comprometidos, lo alentamos a que utilice todas las medidas recomendadas y siga el consejo de Kaseya de apagar inmediatamente los servidores (que alojan el software afectado) e informar al FBI.

Aunque la escala de este incidente puede impedirnos responder a cada víctima de forma individual, toda la información que recibamos será útil para contrarrestar esta amenaza”, ha llamado el FBI a través de un comunicado oficial.

Ayer la compañía norteamericana Kaseya aseguró que está trabajando las 24 horas para reestablecer en un máximo de dos días el problema, restaurando el servicio a sus clientes afectados

La compañía norteamericana Kaseya es la nueva víctima de un ciberataque a escala mundial.

A mediados de junio los presidentes Joe Biden, de Estados Unidos, y Vladimir Putin, de Rusia, celebraron una cumbre en Ginebra, Suiza, para limar asperezas ante las tensiones frecuentes entre ambos gobiernos. Estados Unidos acusa a Rusia de proteger a hackers que han venido dañando empresas e incluso han intervenido en las elecciones.

El tema de la ciberseguridad fue el apartado más sensible en la reunión, pues Biden solicitó a Putin evitar nuevos ataques -sobre todo a 16 corporativos estratégicos-, pues el Departamento de Justicia tiene detectado que hackers rusos son los responsables de los últimos ataques cibernéticos.

El pasado 7 de mayo se presentó la peor crisis de abasto de gasolina en el país tras un ataque cibernético que bloqueó el paso de combustible por los oleoductos de la compañía Colonial Pipeline, principal distribuidora del país, provocando un caos, miedo y afectaciones multimillonarias. El FBI identificó que el ataque provino de Rusia por el grupo DarkSide, lo que elevó las tensiones entre ambos países.

INFORME