La filtración de documentos oficiales del gobierno de China ha dejado expuesta una red de modernos campos de detención donde se ‘reeduca’ a las minorías musulmanas.

Los llamados China Cables es un informe de más de 400 hojas filtrado al Consorcio InternacionaI de Periodistas (ICIJ por sus siglas en inglés) y 17 medios internacionales donde se expone cómo se ‘reeduca’, con lavado de cerebro y condiciones físicas extremas a uigures, kazajos y otras minorías musulmanas.

Desde el 2016 se concentra a los presos, hombres y mujeres, en diversos campos de detención con sistemas de videovigilancia, alambrado de púas y guardias armados, ubicados en la región de Xinjiang, al noreste de China. Grupos de derechos humanos calculan que hay al menos 1 millón de prisioneros.

El informe de 400 hojas de los ‘China Cables’ fue elaborado por la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos del Partido Comunista de Xinjiang

Imagen de uno de los centros de detención en la provincia de Xinjiang .

A través de su Embajada en Reino Unido, China niega que se trate de campos de concentración. Los clasifica como “escuelas” y a los prisioneros como “estudiantes” . Aunque los China Cables revelan que bajo el pretexto de los ataques separatistas se ha realizado una detención masiva de civiles musulmanes para ser ‘reeducados’.

Grosso modo los “estudiantes” son despojados de su identidad, idioma, creencias religiosas y todo lo que les vincule con su pasado, para ser “nuevos ciudadanos chinos”.

Los problemas con la comunidad musulmana uigur -que busca separarse de China- comenzaron con el levantamiento de esta etnia contra el gobierno en 2009, con un saldo de 200 muertos.

En 2014 se produjo un ataque en una estación de trenes por separatistas uigures con saldo de 31 muertos y 150 heridos, lo que llevó al gobierno del presidente Xi Jinping, a dar la orden para que se actuase “absolutamente sin piedad” contra los separatistas.

Desde que se tomaron las medidas, no ha habido un solo incidente terrorista en los últimos tres años. Xinjiang es mucho más seguro” , ha expuesto la Embajada de China en Reino Unido a través de un comunicado.

Además el gobierno de China, ante el escándalo internacional, asegura que lo que ocurre en la provincia de Xinjiang es una “campaña benevolente” para poner fin al extremismo y capacitar a los “estudiantes” a fin de que obtengan un mejor empleo luego de permanecer un año en la “escuela”.

Aspecto de uno de los campos de detención para ‘reeducar’ a minorías musulmanas en China.

Principales revelaciones de los ‘China Cables’:

  • Los campos son centros forzados de reeducación ideológica y conductual, ejecutados en secreto para reconectar el pensamiento de los reclusos. La formación profesional solo se lleva a cabo en instalaciones separadas después de la liberación de los prisioneros.
  • Las autoridades penitenciarias han recibido la orden de “evitar fugas” mediante la instalación de torres de vigilancia, puertas de doble cerradura, alarmas, video vigilancia general y seguridad en la puerta de entrada. 
  • Los campamentos están vinculados a una infraestructura de vigilancia masiva más amplia en Xinjiang, donde un sistema de datos centralizado, que utiliza inteligencia artificial, identifica objetivos para el interrogatorio y la posible detención.
  • Se proporcionan detalles sobre cómo mantener el secreto total sobre la existencia de los campos, los métodos de adoctrinamiento forzado y cómo controlar los brotes de enfermedades.
  • Los detenidos son calificados por su uso del mandarín y su adherencia a las estrictas reglas del campamento que gobiernan todo, desde donde comen, realizan tareas, estudian o incluso van al baño.
  • Los detenidos deben permanecer en los centros por un mínimo de un año y pueden ser retenidos por un período indefinido.
  • Se alienta a los “estudiantes” a transformarse verdaderamente, y también se requiere la promoción del “arrepentimiento y la confesión”.

Fuente: DW

  • Ilustración: globalvillagespace
  • Fotos: Especial