La rabia de los chilenos se esta cebando ahora en las estatuas de los héroes militares o personajes históricos, pues están siendo derribadas a la par que se exige al gobierno acorralado de Sebastián Piñera una nueva Constitución.

El fenómeno de dañar estatuas históricas inició en la Plaza Baquedano, llamada Plaza Italia también, donde se reúne la gente para las marchas en Santiago, la capital, y se ha extendido a diversas ciudades. Los chilenos parece que quieren borrar su pasado e iniciar un país nuevo con una nueva Constitución.

Frente a los nuevos reclamos, el gobierno de Piñera anunció que en breve dará inició el proceso de consulta para la nueva Constitución; los chilenos inconformes ven en la actual una ‘herencia’ del antiguo régimen dictatorial del general Augusto Pinochet.

Las protestas iniciaron el 18 de octubre en Chile y no han cesado; mejora a las pensiones, al servicio educativo, al servicio médico además de zanjar la desigualdad social son parte de los reclamos sociales contra Piñera

La estatua al general Baquedano ha sido dañada durante las protestas; pero aún se mantiene en pie a diferencia de otros símbolos históricos de Chile.

Con la nueva Constitución se prevé además la conformación de una Asamblea Constituyente, así como reformas económicas y a programas sociales para evitar la desigualdad social.

Y mientras llega estos cambios, los chilenos han optado por ir ‘borrando’ algunas huellas de su pasado histórico con el derribo y daño de esculturas.

La estatua ecuestre del militar Manuel Baquedano, general responsable de la victoria en la llamada Guerra del Pacífico, ha sido permanente dañada. Una estatua al “militar desconocido” que estaba en la misma Plaza Baquedano ha sido derribada ya.

Lo mismo ocurre en Arica, donde se destruyó una estatua a Cristóbal Colón; en La Serena, donde cayó la estatua de Francisco Aguirre, militar español de la Colonia -y en su lugar pusieron la de una mujer indígena-; Temuco, donde mutilaron el busto de Pedro de Valdivia, fundador de la ciudad de Santiago -y cuya cabeza fue colocada ahora en la mano del guerrero nativo Caupolicán, imagen de la resistencia indígena contra España-; en Punta Arenas, la escultura de José Menéndez, un español acusado de genocidio por el exterminió de una etnia, tambipen fue mutilada y sus resto arrojados a los pies de la estatua del Indio Patagón, un símbolo de las culturas precolombinas en la zona.

Me gustaría darle la interpretación de que estos actos de rebelión se relacionan con un pasado guerrero, pero no estoy muy seguro. Yo creo que son actos espontáneos que surgen en manifestaciones multitudinarias, en la que una pequeña parte ataca a esos monumentos. El Gobierno trata de demostrar que son antipatriotas, pero yo creo que son actos espontáneos que tienen más bien significados difusos“, expuso el sociólogo Tomás Moulian, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales en 2015, en una entrevista con la DW.