Las tensiones políticas en El Salvador han llevado al presidente Nayib Bukele a tomar la Asamblea Legislativa por la fuerza.

Nayib Bukele, con apenas un año el poder, exige a los diputados la aprobación de un crédito por 109 millones de dólares para financiar su plan de seguridad contra las pandillas. Y para ello ha ocupado con militares el Congreso.

Tras la toma de la Asamblea Legislativa, con elementos del Ejército y la Policía, Bukele ha emplazado a los diputados a presentarse para aprobar el préstamo que le ha otorgado el Banco Centroamericano de Integración Económica. El rechazo de los diputados radica en que Bukele no ha presentado un plan que explique con claridad sobre el uso de los recursos.

Los diputados de la Asamblea no quieren aprobar dinero que no es ni de ellos para garantizar la seguridad del pueblo salvadoreño. Ahora sabemos que los diputados, que no quieren aprobar el dinero para la seguridad de los salvadoreños, negociaron con las pandillas y les dieron dinero para que compraran armas”, reclamó Bukele desde el Congreso que ha tomado con efectivos militares y de la Policía argumentando que lo ha hecho por ‘derecho divino’.

Las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo estallaron el viernes pasado, luego que Bukele comenzó con las amenazas para que le aprobasen este domingo la III Fase del Plan Control Territorial. Y al no obtener respuesta de los partidos FMLN y Arena, ayer la Asamblea Legislativa amaneció ocupada por militares y policías.

Los seguidores del Presidente Bukele han salido a las calles para apostarse en las afueras del Congreso exigiendo a los diputados aprueben el endeudamiento que pide su líder

El Ejército ha tomado la Asamblea Legislativa por órdenes del presidente Nayib Bukele, quien exige a los diputados la probación de un crédito por 109 millones de dólares.

Los partidos PCN y Gana se mostraron dispuestos a apoyar el endeudamiento, pero hace falta la suma de más votos que tienen los partidos Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y Arena -que se reparten la mayoría en el Congreso-, que se niegan.

En la sesión extraordinaria a la que convocó su gobierno, Bukele ocupó la curul del presidente de la Asamblea, el legislador Mario Ponce -quien no acudió a la convocatoria- para ordenar la aprobación al crédito. Pero no hubo legitimación al asistir apenas 28 de los 84 legisladores.

 “Ese (el llamado que está haciendo el presidente a la insurrección) estaría catalogado como sedición. Yo no digo que haya caído, pero peligrosamente está en el filo de la navaja”, valoró el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, René Hernández Valiente, según reporta el diario El Salvador.

Con la gente en las calles y un Congreso tomado por militares, el clima de tensiones en El Salvador comienza a presentarse con reclamos de varios sectores, y también llamados a la calma para evitar una escalada de violencia. El Ejército ya tomó partido y anuncia que defenderán hasta la muerte al Presidente.

Creo en el espíritu democrático que vive en todos los salvadoreños y estoy convencido de que la mejor vía de resolución de los conflictos es el diálogo razonable y el respeto mutuo”, tuiteó Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en El Salvador.

Por lo pronto la oposición exige la intervención inmediata de la Organización de Estados Americanos (OEA) para frenar lo que han calificado como “autogolpe de Estado”.

El pueblo tiene derecho a la insurreción para remover a los funcionarios y reestablecer el orden constitucional. Y que Dios nos dé sabiduría para los pasos que vamos a tomar y luego la decisión está en ustedes”, ha sido la respuesta de Bukele a los reclamos de la oposición bajo el argumento de que la Constitución le otorga el derecho a la ‘insurreción’ en casos concretos como el que reclama.

  • Fotos: Reuters/EFE