Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, desestimó el juicio que alista el Senado en su contra por crímenes contra la humanidad ante su deficiente gestión de la pandemia, que ha dejado más de 600 mil muertos en su país.

Un informe de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) del Senado de Brasil, presentado ayer, resume que Bolsonaro es culpable de al menos nueve delitos por su gestión fallida ante la pandemia, entre ellos el de crímenes contra la humanidad.

Sabemos que no tenemos la culpa de absolutamente nada; sabemos que hicimos las cosas correctas desde el primer momento (…)

Nada producirán, a no ser odio y rencor. Qué bueno que sería que esa CPI estuviese haciendo algo productivo para nuestro Brasil ”, expuso burlón Bolsonaro al conocer del informe, según registra la agencia AFP.

El Presidente de Brasil ha sido señalado sistemáticamente por ser negacionista de la pandemia, no promover el uso de cubrebocas, ser negligente con los programas de vacunación antiCovid y tomar una serie de decisiones erráticas que tienen al país como uno de los más afectados por la pandemia con 21.6 millones de contagios y 604 mil 628 muertes (el segundo a nivel mundial, sólo por detrás de Estados Unidos) -según el último registro al día de ayer de la Universidad Johns Hopskins-.

El informe de la CPI será sometido a votación el próximo 26 de octubre en comisión y de ser aprobado se remitirá a la Fiscalía General de Brasil para que se actúe penalmente contra el Presidente Bolsonaro

Brasil es el segundo lugar mundial en muertes por Covid-19, sólo superado por Estados Unidos.

Bolsonaro colaboró fuertemente en la propagación de la Covid en Brasil y, de esta manera, se mostró como el principal responsable de los errores cometidos por Gobierno”, asegura parte del informe.

Los delitos que se le señalan a Bolsonaro son: crímenes contra la humanidad, epidemia con resultado de muerte, infracción de medidas sanitarias, charlatanería médica, uso irregular de dinero público, atentado contra la dignidad del cargo, prevaricación, falsificación de documentos e incitación a cometer delitos.

Además de señalar al Presidente de Brasil como responsable, la CPI considera a 65 personas más -entre funcionarios públicos y políticos- y dos empresas.  

NAVIDAD