Bolivia vive envuelta en una crisis política que lleva más de nueve días seguidos con disturbios y bloqueos.

El ex presidente Evo Morales anunció que está de acuerdo en que las elecciones se realicen el próximo 18 de octubre. Un anuncio que supone el fin de las revueltas y bloqueos de sus partidarios que tienen sofocado al país.

Hay compañeros que dicen que por lo menos sea el 4 o el 11 de octubre, pero no el 18. Yo me pregunto, ¿para qué estar peleando por una semana? Creo que no tiene sentido esta clase de planteamiento. Por dos semanas o tres no vamos a hacer problemas”, declaró Morales durante un encuentro virtual en vivo con jóvenes a través de Facebook.

El pasado lunes la Fiscalía General de Bolivia anunció que admitió una nueva denuncia contra Evo por delitos de “genocidio, terrorismo y atentado a la salud pública”. Le acusan de sostener bloqueos que impiden la llegada de insumos médicos para atender enfermos por la pandemia.

El llamado a terminar con los disturbios ha sido planteado desde el inicio de esta semana por la Iglesia Católica, la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ante los bloqueos en buena parte del país que han impedido la movilidad de médicos e insumos para atender a los enfermos por Covid-19.

Los bloqueos son organizados por la Central Obrera de Bolivia y partidarios del ex presidente Evo Morales, exiliado en Argentina luego de dimitir en noviembre de 2019 tras el proceso electoral que fue señalado como fraudulento.

Evo acusó un golpe de Estado tras la recomendación del Ejército de que no insistiera en su cuarta reelección consecutiva, y a partir de su dimisión sus partidarios se han encargado de poner de cabeza al país

Los partidarios de Evo Morales llevan nueve días de protestas consecutivas y bloqueos en el país para exigir se adelanten las elecciones.

Tras la dimisión de Evo, Jeanine Áñez, de 52 años de edad, abogada y ex presentadora de televisión que arribó al Senado en 2010 por el partido Movimiento Demócrata Social, se autoproclamó presidenta interina con el apoyo del Congreso.

Desde entonces la crisis política no cesa, pese a que se ha fijado ya el tiempo de las nuevas elecciones con el consenso de la mayoría de los grupos políticos, exceptuando el del partido MAS de Evo Morales.

El proceso electoral para renovar la Presidencia y el Congreso se fijó inicialmente para el 3 de mayo, pero con la pandemia de Covid se tuvo que aplazar. El Tribunal Supremo Electoral ha fijado como fecha máxima el 18 de octubre, pero los partidarios de Evo Morales quieren que sea el 6 de septiembre y por ello han salido a realizar los disturbios y bloqueos.

Creemos en el diálogo como el instrumento adecuado para construir acuerdos y garantizar un camino de justicia, progreso en paz, entendimiento, salvaguarda a los derechos humanos y respeto entre todos”, es parte de lo que se expone en un documento conjunto firmado por la Iglesia Católica, la UE y la ONU, donde piden a las partes en conflicto dialogar y resolver la crisis política por el bien común de todos los bolivianos.

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