Los normalistas de Ayotzinapa se sublevaron causando destrozos en la Fiscalía General de Guerrero, donde incendiaron vehículos y dejaron al menos 20 agentes de seguridad heridos tras el choque directo. Reclamaban porque el policía que mató a un estudiante, se fugó con apoyo de la autoridad.

Apenas antier el presidente Andrés Manuel López Obrador reconocía públicamente que un policía estatal de Tixtla, había matado con “abuso de autoridad” -el pasado 7 de marzo- a un estudiante normalista de Ayotzinapa, y que no habría impunidad. Pero el policía que mató al estudiante, se fugó el lunes con el apoyo de las autoridades de Guerrero, lo que derivó en los disturbios.

El asesinato del normalista Yanqui Kothan Gómez Peralta, un joven de 23 años de edad, a quien un policía estatal asesinó a tiros durante un retén en Tixtla el pasado 7 de marzo, provocó primero la quema de una patrulla de la Policía Estatal, y ayer nuevas protestas de normalistas que atacaron directamente las instalaciones de la Fiscalía General con bombas molotov y petardos.

Yanqui Kothan Gómez iba al frente en el portazo a Palacio Nacional el pasado 6 de marzo, en protesta por la negativa de AMLO para recibir a los padres de los 43 de Ayotzinapa, y de seguir protegiendo al Ejército que participó en la desaparición forzada de los jóvenes normalistas el 26 de septiembre 2014.

Además de daños a las instalaciones de la Fiscalía, los normalistas quemaron una decena de vehículos para manifestar su rabia y frustración por la traición sostenida del gobierno federal y la impunidad ante el nuevo crimen

El normalista Yanqui Kothan Gómez Peralta encabezó el portazo a Palacio Nacional el pasado 6 de marzo. Un día luego un policía estatal de Guerrero lo mató a tiros en un retén.

Ayer (lunes) el presunto responsable del asesinato del joven de la normal de Ayotzinapa se fugó y se está haciendo la investigación, desde luego la búsqueda, y se van a fincar responsabilidades, pero es parte de esta descomposición que estamos enfrentando y de los intereses que están de por medio”, declaró AMLO el martes.

Guerrero, un estado gobernado por Morena, se ha convertido en un polvorín por el avance descarado del narco, la violencia permanente y el aumento de homicidios.

La furia que mostraron ayer los estudiantes normalistas es una continuación del suceso inédito en la historia de las protestas sociales en México, pues nadie se había atrevido nunca a romper literalmente la Puerta de Palacio Nacional para manifestar el hartazgo contra la violencia del Estado mexicano. Y ellos lo hicieron el pasado 6 de marzo. Con Yanqui Kothan Gómez a la cabeza del grupo.

Ante el hecho, el Presidente López Obrador descalificó la protesta acusando que los estudiantes estaban “manipulados” por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y los “conservadores”.

“(AMLO) nos ha traicionado, a la sociedad principalmente, nosotros como padres creímos en él, le brindamos la confianza y hoy en día nos da la espalda, no nos ha recibido (…)

Desde el año pasado vemos que la investigación va a pique, estamos hablando de septiembre del año pasado, cuando la investigación llegó a tocar fibras que tienen que ver con el Ejército mexicano”, expuso el pasado 6 de marzo, tras el portazo a Palacio Nacional,  Bernabé Abraham Gaspar, padre de uno de los normalitas desaparecidos.