El asesinato de la periodista María Elena Ferral vuelve a poner de manifiesto la impunidad con que políticos en México cometen crímenes contra la prensa.

María Elena Ferral, directora del portal Quinto Poder  y corresponsal del Diario de Xalapa, estaba amenazada desde el 2016 por el político priista Camerino Basilio Picazo Pérez. El lunes fue acribillada a tiros en Papantla, Veracruz. Es la primera periodista asesinada en 2020.

Vuelvo a vivir, otra vez, una serie de amenazas contra mi persona. Siento temor y no soy yo, hay documentos que lo demuestran”, aseguraba María Elena en un video publicado en 2016 donde acusaba directamente de esas amenazas a Camerino Basilio, ex alcalde de Coyutla y entonces candidato del PRI a la diputación local.

La revista Proceso documentó en abril de 2016 el caso, donde el político priista le había dicho a la periodista: “Te vamos a levantar”.

Pese a las denuncias de la periodista en la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión, no hubo ningún resultado; terminaron asesinándola tras las amenazas del político priista

Camerino Basilio Picazo Pérez tenía amenazada a Ferral. Ya antes había sido acusado de mandar matar a un opositor en Coyutla cuando gobernado como Alcalde por el PRI.

Camerino Basilio Picazo Pérez, considerado un cacique en Coyutla, Veracruz y la región de Papantla, ya había enfrentado señalamientos previos de violencia por el asesinato del síndico Miguel Alfonso Vázquez, en mayo de 2006, quien había denunciado actos de corrupción del Alcalde. Los dos autores materiales del homicidio al ser capturados denunciaron que les había pagado el entonces Alcalde Picazo. Pero nunca se le persiguió.

La Red Veracruzana de Periodistas tras condenar el asesinato exigió al gobernador morenista Cuitláhuac García se evite la impunidad en el crimen y se ofrezca protección a la familia de Ferral.

Apenas en agosto de 2019 el periodista Celestino Ruiz Vázquez fue asesinado también a balazos en Actopan, Veracruz, sin que al momento se haya capturado al responsable, el ex alcalde panista José Paulino Domínguez Sánchez.

En la última década, Veracruz se ha convertido en el lugar más peligroso para ejercer el periodismo en México”, resume la Red en un comunicado.

No es el único caso de políticos involucrados en el asesinato de opositores o periodistas. El año pasado se registró que Laura Beristain, alcaldesa morenista de Solidaridad, tenía amenazado al periodista Francisco Romero por criticar constantemente su gobierno.

Francisco Romero dirigía el portal de noticias de nota roja Ocurrió Aquí, luego de haber trabajado para diversos medios y el semanario Playa News –con dos editores asesinados en 2018-. Tras la amenazas de la Alcaldesa Beristain fue asesinado en el mes de mayo a golpes y un balazo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido señalado permanentemente como un gobernante omiso por la violencia contra periodistas, pues no ha hecho nada desde que arribó al poder para modificar el fallido Mecanismo de Protección a Periodistas.

Lejos de frenar la violencia contra periodistas, AMLO ha incitado a los ataques, particularmente de sus críticos, lo que ha sido señalado por organismos internacionales en diversos momentos. 2019 de hecho ha sido el año más violento contra los periodistas, pues fueron asesinados 12 con total impunidad.

La mayor amenaza contra la prensa en México, actualmente, es el Estado. El nivel de impunidad del total de los delitos en México es del 98 por ciento pero en los casos de periodistas sobrepasa el 99 por ciento y esto tiene que ver con que la mayoría de los perpetradores son (parte) del propio Estado. Entonces, el Estado mexicano no se está investigando a sí mismo”, aseguró la directora de Artículo 19 en México, Ana Cristina Ruelas, apenas en febrero de este año.

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