El gobierno argentino vive una crisis política que puede hundirlo aún más rumbo a las elecciones de noviembre. El presidente Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Kirchner han protagonizado un ‘choque de trenes’ tras la aplastante derrota electoral de la primera vuelta.

La ofensiva de la vicepresidenta Cristina Kirchner contra el presidente Alberto Fernández, con la renuncia masiva de cinco ministros y otros funcionarios del Gabinete afines a la viuda de Néstor Kirchner, ha sumido al país en caos político.

Ella (Cristina) me conoce, sabe que por las buenas a mí me sacan cualquier cosa. Con presiones, no me van a obligar. ¿Por qué no me llamó a mí?”, declaró airado el Presidente Fernández al diario Página 12, tras las acciones en su contra ordenadas por la Vicepresidenta.

El pasado miércoles le renunciaron de golpe a Fernández los ministros del Interior, Eduardo de Pedro, Martín Soria, de Justicia, Roberto Salvarezza, de Ciencia, Juan Cabandié, de Ambiente, y Tristán Bauer, de Cultura, todos ellos afines a la Vicepresidenta Kirchner, causando la crisis política actual.

Más tarde, en un hilo de tuits, el Presidente de Argentina reiteró que seguirá con la ruta que ha emprendido su gobierno, sin importar las consecuencias o la turbulencia política interna.

He oído a mi pueblo. La altisonancia y la prepotencia no anidan en mí. La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido. Lo haré llamando siempre al encuentro entre los argentinos (…)

“La coalición de gobierno debe escuchar el mensaje de las urnas y actuar con toda responsabilidad. Debemos hacerlo, y lo haremos, para asegurar que se satisfagan las necesidades de nuestro pueblo”, es parte del hijo de tuits que escribió el Presidente Fernández.

El colapso de su gobierno se da luego de la derrota fulminante en las pasadas elecciones primarias, del 12 de septiembre, donde la coalición gobernante Frente de Todos perdió 17 de las 23 de las provincias de Argentina, entre ellas históricos bastiones del kirchnerismo como Santa Cruz y Chaco, mientras que Buenos Aires, la capital federal, quedo también en manos opositoras

A la crisis política se han sumado nuevas manifestaciones multitudinarias, por partidarios de la izquierda, contra el gobierno de Alberto Fernández ante la crisis social y el hambre.

Ayer miles de afiliados a las organizaciones sociales de izquierda salieron a las calles de Buenos Aires, para protestar contra el gobierno de Alberto Fernández a quien exigen mejoras económicas; el país sigue padeciendo hambre y más del 40 por ciento de los argentinos ahora son pobres

La presión de Kircher, ex Presidenta de Argentina, contra el Presidente Fernández -obligando a sus cercanos a renunciar- es para sacar también de en medio al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, un incondicional del Presidente, y reacomodar a nuevos políticos bajo su mando.

Además de las revueltas sociales, las revueltas políticas se han incrementado contra el Presidente Fernández a quién incluso gente de su partido como la diputada ultrakirchnerista Fernanda Vallejos lo han insultado llamándole “okupa y mequetrefe”.

El tipo está atrincherado, como (Martín) Redrado en el Banco Central, en la Casa Rosada. Y él es un okupa porque no tiene votos, no tiene legitimidad. No lo quiere nadie. La derecha, si tiene que votar derecha, tiene a Macri. Mirá si van a votar a este mequetrefe”, espetó la Diputada Vallejos en un audio que se volvió viral. Para luego disculparse públicamente por el exabrupto.

Para aderezar la crisis política con más controversia, la vicepresidenta Cristina Kirchner hizo pública una misiva enviada al Presidente para conminarlo a reunirse con ella en otro lugar ajeno a la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo.

Sólo le pido a Alberto (Fernández) que honre su decisión. Como no soy mentirosa y mucho menos hipócrita (nunca digo en público lo que no sostengo en privado y viceversa), debo mencionar que durante el año 2021 tuve 19 reuniones de trabajo en Olivos con el Presidente de la Nación.

Nos vemos allí y no en la Casa Rosada a propuesta mía y con la intención de evitar cualquier tipo de especulación y operación mediática de desgaste institucional. No soy yo el que lo que jaquea al Presidente, es el resultado electoral”, escribió Kirchner levantado más polémica luego de revelar que el gobierno de Fernández le hace ‘mala prensa’, según registra el diario La Nación.