Las protestas por el ‘gasolinazo’ que se traducen en toma de casetas de cobro, bloqueos de carreteras y cierre de gasolineras son la válvula de escape de un sector de la población harto ya de una clase política corrupta e insensible.

El gobierno está sin control. La corrupción e impunidad generalizada son el combustible que está incendiando a México a partir del ‘mega gasolinazo’. En León y otras muchas ciudades del país se produjeron nuevos disturbios este miércoles impulsados por la sordera gubernamental frente a las quejas. En el Estado de México se presentaron los mayores incidentes con el saqueo de supermercados y destrozos a negocios en al menos siete municipios.

destrozo

La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) reportó que este miércoles se produjeron saqueos en 79 tiendas y 179 comercios se vieron afectados por cierres en el Estado de México, Michoacán, Hidalgo y la Ciudad de México.

En León, el cierre parcial de las tiendas Walmart se dio en la Galería Las Torres y Bulevar Delta, además de un cierre total en Torres Landa, donde las instalaciones del Banco Santander fueron dañadas por vándalos que aprovecharon las protestas previas por el alza al transporte para causar destrozos.

Las protestas por el ‘mega gasolinazo‘ se desarrollaron este miércoles en 11 estados y se realizaron 34 afectaciones a carreteras, según reportes oficiales de la Policía Federal. La Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (Amotac) anunció que a partir de las 8 de la mañana de este jueves 5 de enero tomarán todas las carreteras del estado de Guanajuato.

En Guanajuato los manifestantes tomaron la caseta de cobro Silao-Guanajuato. Y transportistas de San José Iturbide bloquearon la carretera 57

La respuesta del presidente de México, Enrique Peña Nieto, ante los disturbios y la queja generalizada por el aumento a la gasolina, que ha derivado en un aumento en cascada de todos los insumos y tiene a México hundido en una nueva crisis, no ha convencido a nadie.

Apelo a la comprensión de la sociedad, a que la sociedad escuche los motivos y las razones que el Gobierno ha venido exponiendo, precisamente, del por qué de esta decisión que, de no haberse tomado, debo decir, serían aún más dolorosos los efectos y las consecuencias”, expuso Peña Nieto, con su siempre extraña sintaxis, en conferencia de prensa.

México

En León los disturbios se han incrementado también por la indiferencia y lejanía del alcalde Héctor López Santillana, quien apareció apenas este miércoles ante los medios para justificar que asume el costo político del aumento de 2 pesos al transporte público. Las protestas por el alza al pasaje se iniciaron en León el día 2 de enero, con acciones de desobediencia civil que llevaron a cientos de personas a saltarse los torniquetes de ingreso a paraderos y estaciones del Sistema Integrado de Transporte (SIT) y a una primera marcha multitudinaria. Protestas que continuaron el martes y el miércoles.

Agotamos todas las instancias posibles para no afectar a los usuarios y, al mismo tiempo, evitar que colapsara el sistema de transporte público de León. En una actitud responsable, no populista, el Ayuntamiento que presido decidió asumir el costo político que estamos viendo hoy, pero lo hacemos de manera honesta y objetiva y sin doble discurso como otros actores políticos, actores políticos que nos heredaron un problema que tuvimos que resolver”,  justificó Santillana ante los medios.

Este jueves 5 de enero se ha convocado en León a una ‘mega marcha’ a partir de las 10 de la mañana con salida en el Arco de la Calzada para alcanzar nuevamente la Plaza Principal

Ante la ira social, que se incrementa con el paso de los días, el gobierno federal y también el municipal alistan el uso de la fuerza y la amenaza de cárcel para tratar de sofocar las protestas de los ciudadanos inconformes. Llama la atención que el gobernador Miguel Márquez no haya tomado aún una postura firme ni haya expresado públicamente su opinión ante lo que ocurre en León y todo el estado de Guanajuato.

No hay misterio en el origen de esta desobediencia civil. El aumento de impuestos, el despilfarro de recursos públicos, la corrupción enquistada, la impunidad y el cinismo de una clase política que está fuera de control y alejada de sus votantes son la causa de que el país esté ahora en llamas.

 

Avanzando