A tres años de gobernar México, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha ignorado los feminicidios y la violencia contra las mujeres. Cada día matan en México a 11 mujeres y el 95 por ciento de los casos queda impune, según las cifras oficiales.

El fracaso inocultable en las políticas públicas de un país machista y misógino está a la vista. El Presidente López Obrador ha fallado a las mujeres víctimas de violencia, los feminicidios siguen aumentando, y aun así acusa a las mujeres que protestan de ser “conservadoras”.

Ayer una nueva protesta multitudinaria de mujeres llegó hasta las afueras de Palacio Nacional para reclamarle al Presidente de México su indiferencia ante el aumento de feminicidios en el país. Y terminó por reventar con enfrentamientos contra policías que custodiaban el inmueble, ante el hartazgo por la inacción de López Obrador ante el aumento en los feminicidios.

Vamos a seguir apoyando, protegiendo a las mujeres, cuidándolas, enfrentando y combatiendo el feminicidio. Por convicción, no por moda. Porque en los últimos tiempos los conservadores se volvieron feministas”, expresó ayer el Presidente López Obrador en un acto en Zacatecas, durante su gira de trabajo por el estado a donde llevó más agentes de la Guardia Nacional, militares y helicópteros artillados, además de un ‘nuevo plan de seguridad’ ante la ola de violencia desatada por el narco.

Apenas el pasado 30 de marzo, en su noveno ‘Informe de Gobierno’ que presentó desde que asumió como Presidente de México, López Obrador admitió que bajo su mandato el feminicidio ha crecido un 8 por ciento.

De 11 delitos considerados de mayor impacto, solo dos han presentado aumento: el feminicidio, que creció en 8 por ciento y que posiblemente no se clasificaba como ahora, y la extorsión, que aumentó en 21 por ciento”, declaró ese día AMLO, quien se ha desentendido incluso de publicar oficialmente el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres que ofreció impulsar desde 2019.

A principios de ese mismo mes, el hartazgo ante el aumento de los feminicidios, se manifestó de forma violenta con destrozos en Ciudad de México, Ecatepec, Querétaro, Cuautla y Morelos donde mujeres encapuchadas quebraron cristales, rompieron mobiliario, realizaron pintas y hasta lanzaron bombas molotov contra edificios de Seguridad, durante las marchas por el Día de la Mujer.

Los gritos más coreados por miles de mujeres que salieron a protestar en la Ciudad de México fueron: “¡Ni una más!” “¡Nos queremos vivas!” y “¡No estamos solas!

Las mujeres que salieron a protestar ayer dejaron en las puertas de Palacio Nacional cruces con los nombres de mujeres víctimas de feminicidio, para recordarle al gobierno de AMLO que no ha cumplido en este rubro.

En el Día Internacional contra la Violencia de Género, también llamado 25N, las calles de la Ciudad de México retumbaron nuevamente con los gritos de colectivos feministas, además que en las puertas de Palacio Nacional -burlando el cerco policiaco- mujeres colocaron cruces rosas en memoria de otras mujeres víctimas de feminicidio.

El gobierno de la Ciudad de México desplegó 2 mil 500 mujeres policías para ‘contener’ a las mujeres que protestaban, además de amurallar negocios y edificios públicos.

Tras la marcha, el saldo oficial fue de 17 mujeres lesionadas, de las cuales 11 fueron policías, cinco civiles y una servidora pública, según oficiales del gobierno de la Ciudad de México, luego de los enfrentamientos en las afueras de Palacio Nacional.  

Frente a los reclamos persistentes contra AMLO por parte de los colectivos feministas, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum salió desde el fin de semana a defenderlo ante las críticas por su inacción frente a la crisis de feminicidios.

 “Yo pienso que es un hombre profundamente feminista. Si no la mitad de su Gabinete no serían mujeres”, justificó Sheinmaum a López Obrador, a quien aspira suceder en la carrera por el relevo presidencial en 2024, tras cuestionar el ‘feminismo violento’ durante una entrevista con el diario El País.

Ayer las protestas contra los feminicidios también se presentaron en diversos estados de México y en varios países de Latinoamérica, donde miles de mujeres salieron a tomar las calles para gritar contra la violencia machista.