Las investigaciones periodísticas de Anabel Hernández, para la DW, y Tim Golden, para ProPublica, que revelan una investigación de la Agencia Antidrogas (DEA por su siglas en inglés) donde se asegura que el presidente Andrés Manuel López Obrador fue financiado por el narco en su campaña presidencial de 2006, lo hicieron estallar contra Estados Unidos.

AMLO exigió al Departamento de Estado, del gobierno de Joe Biden, que diga si la investigación encontró pruebas contundentes que lo vinculan al Cártel de Sinaloa -como se expone en los documentos de la DEA a los que los periodistas tuvieron acceso-, y si es así, que lo haga público.

No denuncio al periodista, o a los periodistas; no denuncio a los medios. Denuncio al gobierno de Estados Unidos de permitir estas prácticas inmorales y contrarias a la ética política que debe prevalecer en todos los gobiernos del mundo.

¿Está claro o no está claro? ¿Cómo es que se orquesta esto? ¿Qué no lo sabían sus agencias? ¿Son ajenas sus agencias? Tiene que decir la DEA si es cierto o no es cierto. Cuál es la investigación que hicieron. Pero no la DEA: el Departamento de Estado. Ese es realmente el problema. Y es de tiempo atrás (…)

Nada más decirles: pues no a la DEA, al Departamento de Estado, al Gobierno de Estados Unidos, que esto tiene que ver con el hampa del periodismo y de la política. Y que, si hay algo que no les gusta, pues que lo planteen abiertamente, que no lo manden a decir”, tronó AMLO en su conferencia matutina de ayer.

Aunque luego se retractó arremetiendo contra los periodistas y medios acusándolos de recibir “órdenes” de Estados Unidos y los “oligarcas” que están molestos con su gobierno, para “dañarlo”. Y enfatizó que todo lo que dicen las investigaciones periodísticas y la DEA es “falso”.

Tiene mucha influencia el Departamento de Estado y las agencias en el manejo de los medios, y aquí también; pero no hay ninguna prueba (contra mí). Son unos viles calumniadores (Anabel Hernández y Tim Golden), aunque los premien como buenos periodistas”, insistió molesto López Obrador, quien apenas en 2020 alababa públicamente a Anabel Hernández y todas sus investigaciones.

El pasado lunes Anabel Hernández, periodista mexicana experta en temas de narcotráfico -actualmente exiliada en Alemania tras recibir amenazas de muerte-, publicó en su columna para la DW detalles de la investigación que realizó la DEA entre 2010 y 2011, con testigos protegidos e investigaciones en México y Estados Unidos, en una operación encubierta, sobre los vínculos del Cártel de Sinaloa con la campaña presidencial de AMLO en 2006, descubriendo que le entregaron entre 2 y 4 millones de dólares a través de personajes cercanos al hoy Presidente de México.

El mismo día la revista ProPublica desplegó un reportaje del periodista Tim Golden, que coincide con lo expuesto por Anabel Hernández -en una investigación independiente, aunque con el mismo informe de la DEA-, e incluso amplía detalles de la relación de AMLO y sus colaboradores con narcos como Arturo Beltrán Leyva ‘El Barbas’ -ya muerto-, y especialmente con sus subalternos Édgar Valdez ‘La Bardie’ y Roberto Acosta ‘El R’ quienes entregaban el dinero para la campaña de AMLO.

Los personajes cercanos a AMLO que estuvieron involucrados, y que fueron señalados por testigos protegidos de la DEA, son Nicolás Mollinedo, exchofer de López Obrador, y Mauricio Soto Caballero, actualmente miembro del Congreso Nacional de Morena, en colaboración con los empresarios Emilio Dipp Jones y Francisco León García -desparecido tras la campaña electoral de 2006-

El morenista Mauricio Caballero Soto es uno de los informantes clave de la DEA. En 2010 confeso sobre el financiamiento de los narcos a AMLO para evitar ir a prisión en Estados Unidos.

Pude corroborar la veracidad de los hechos descubiertos por el gobierno de Estados Unidos con dos personas que estuvieron presentes en al menos una de las reuniones entre los protagonistas, una cercana al equipo de AMLO y otro integrante del Cartel de Sinaloa”, escribe Anabel Hernández en su última columna para la DW.

Beltrán Leyva, de acuerdo a la investigación de la DEA, solicitó protección a López Obrador si ganaba la elección y decidir sobre quién podría ocupar la Procuraduría General de la República (hoy FGR) para seguir haciendo negocios.

La DEA interceptó además una llamada directa entre AMLO y Édgar Valadez ‘La Barbie’, el 15 de junio de 2006, donde López Obrador agradeció las contribuciones financieras además de solicitar el “apoyo” para bajar los niveles de la narcoviolencia en México.

AMLO ha sido duramente cuestionado en Estados Unidos por su complaciente política de ‘abrazos, no balazos’ ante los narcos que tienen hundido a México en violencia, además de su condescendencia sistemática con la familia y el propio capo Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán; su mandato es el más sangriento con más de 177 mil asesinatos y más de 114 desapariciones forzadas.

La investigación de Tim Golden, para la revista ProPublica, se extiende en las relaciones entre AMLO, su equipo de colaboradores, empresarios coludidos y narcotraficantes, donde Edgar Valdez ‘La Barbie’ resulta pieza clave.  

Golden, al igual que Hernández, refiere que la DEA registró varias reuniones entre los implicados, una en Nuevo Vallarta y otras en la Ciudad de México, para pactar la entrega de dinero en efectivo y concesiones.

En mayo de 2012, el gobierno mexicano extraditó a ‘El Grande’ (lugarteniente de La Barbie. N. del E.). Cuando los agentes pudieron preguntarle en suelo estadounidense sobre las donaciones a la campaña de López Obrador, confirmó que La Barbie las había hecho después de la reunión en Nuevo Vallarta, dijeron dos funcionarios”, escribe Golden en su reportaje.

En el informe de la DEA uno de los informantes -el abogado Sergio López Soto, excolaborador de ‘La Barbie– describe incluso que los narcos intentaron “revertir” los resultados de las elecciones presidenciales de 2006 luego que perdió AMLO

La investigación de la DEA señala a Édgar Valdez ‘La Barbie’ como uno de los narcos que tuvo contacto directo con AMLO en su campaña presidencial de 2006.

La carrera presidencial de 2006 fue un empate. Cuando el tribunal electoral de México declaró vencedor a Calderón por medio punto porcentual, La Barbie se enfureció, dijo López Nájera. Al narcotraficante se le ocurrió un plan improvisado para secuestrar al presidente del tribunal y obligarlo a revertir la decisión. Se envió un convoy de hombres armados para asaltar el tribunal, y sólo regresaron cuando descubrieron que tropas del ejército custodiaban la zona.

Después de haber insistido en que era el legítimo ganador, López Obrador reunió a miles de sus partidarios en la Ciudad de México para una sentada de un mes que cubrió una franja del centro colonial de la capital. Según López Nájera, ‘La Barbie’ donó fondos para ayudar a alimentar a los manifestantes”.

Golden también se extiende sobre la colaboración de Mauricio Soto Caballero -fuente confidencial de la DEA, conocida en el expediente del caso como CS-1-, hoy integrante del Consejo Nacional de Morena, para dar detalles de las operaciones a la DEA, luego que fue capturado tras un engaño en una operación para venta de cocaína en McAllen, Texas. Soto aceptó hablar a cambio de no ir a prisión.

“A lo largo de varias entrevistas con fiscales del Distrito Sur, Soto confirmó que había recibido dos entregas de dinero en efectivo de López Nájera para la campaña de 2006 y que una tercera entrega había sido realizada por otro enviado de La Barbie. Soto dijo que las tres contribuciones ascendieron a algo menos de los $2 millones que López Nájera había reclamado, una discrepancia que los agentes atribuyeron a la costumbre de desnatar. Soto dijo que entregó el dinero a Mollinedo, dijeron personas familiarizadas con el caso”.

Ayer, tras las declaraciones de AMLO en su contra, la periodista Anabel Hernández fue directa al responderle.

Es muy fácil decir que es una calumnia. No lo es. Si lo fuera, el principal calumniador sería el congresista de Morena (Mauricio Soto Caballero)”,  expuso Hernández durante una entrevista en Aristegi Noticias.