En su tercera entrega de la Cuenta Pública 2019, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), concluye que durante el primer año de mandado del presidente Andrés Manuel López Obrador, existe un caos financiero y sobrecostos.

La ASF reportó que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) costó 232 por ciento más caro de lo previsto, que hay faltantes de 67.4 millones de pesos en el dinero destinado a programas sociales donde incluso se dieron becas a muertos, entre otras anomalías.

El informe de la ASF, presentado el fin de semana, revela además que la Secretaría de la Función Pública (SFP), a cargo de la morenista Irma Eréndira Sándoval, lejos de aportar información para esclarecer las anomalías financieras, ha negado datos.

Desde el inicio de los trabajos de fiscalización, la SFP manifestó que no ofrecería las facilidades para que el equipo auditor pudiera asistir a sus oficinas para realizar entrevistas o recorridos de prueba”, se expone en parte del docuemento de la ASF.

Frente al nuevo escándalo el presidente Andrés Manuel López Obrador salió a descalificar el trabajo de la ASF y ya politizó el tema. Como ya es su costumbre aseguró que él tiene ‘otros datos’.

Exageran y no solo eso, están mal sus datos yo tengo otros datos, y se va a informar aquí y ojalá lo hagan ellos antes (…) (la ASF) está dando mala información a nuestros adversarios y yo creo que no deben prestarse a esas malas campañas”, justificó ayer López Obrador sobre el nuevo escándalo que enfrenta su polémico gobierno.

Entre las observaciones que hace la ASF están que proyectos como la refinería Dos Bocas o el Tren Maya, presentan un alto riesgo de rentabilidad, están mal diseñados, no se licitaron con transparencia, se comenzaron antes de tener los permisos legales, lo mismo que programas sociales como Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro. 

Sobre el Tren Maya, una de las obras emblema de AMLO, se desprende de siete auditorías grosso modo que hay faltantes por 156 millones de pesos que deben ser explicados -como pagos dobles a personal directico y técnico, por ejemplo-, que no hubo una consulta seria a la población indígena -quienes se ha levantado contra la obra-, que falta transparencia a la adjudicación de contrarios, además de sobrecostos por 13.1 millones de pesos por el pago de la liberación del derecho de vía,  y que la obra corre el riesgo de no ser rentable.

Las dependencias del gobierno federal señaladas en el informe de auditorías de la ASF tienen 30 días para aclarar y solventar las observaciones sobre irregularidades financieras y sobrecostos; si no lo hacen, la ASF presentará demandas penales contra quien resulte responsable

La cancelación de las obras del NAICM resultó 232 % más cara de lo previsto. Ahora se deberán pagar 331 mil 996 millones de pesos, no 100 mil, por afectaciones.

En otra obra emblema de AMLO, la refinería Dos Bocas, la ASF descubrió que se iniciaron las obras sin los permisos correspondientes de impacto ambiental y ahora corre el riesgo de inundarse, que no hay factibilidad de que concluya en 2022 y con ello los costos se elevarán afectando su rentabilidad, además de que hay irregularidades en el gasto por 75 millones de pesos en servicios que no cuadran con lo contratado.

De la cancelación del NAICM, la ASF desprende, en resumen, que el gobierno de AMLO aseguró que sólo se pagarían 100 mil millones de pesos por cancelarlo ante la sospecha de corrupción -que no ha sido comprobada-, pero la realidad es que ahora se deberán pagar 331 mil 966 millones de pesos.

Los resultados de la ASF también abordan el arranque de obras en el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, que sustituyó al cancelado NAIM, donde no hay datos sobre su rentabilidad o costos reales porque la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a quien el gobierno federal encargó la obra, no entrega información suficiente alegando que se afecta la “seguridad nacional”.

En el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, destinado a los llamados ‘ninis’, se detectaron irregularidades en la entrega de recursos por hasta 126 millones de pesos; se descubrió, por ejemplo, que se becó con más de 5 millones de pesos a 68 jóvenes…que estaban muertos.

Además se comprobó que muchos de los centros de capacitación, denominados Centros de Trabajo, son domicilios abandonados. Y que existe un daño al erario público por más de 50 millones de pesos por pagos ‘dobles’ a más de 5 jóvenes que reciben otras becas del gobierno federal.

Algo similar ocurrió en el programa Becas Benito Juárez, destinado a jóvenes estudiantes, donde se detectaron irregularidades por 264 millones de pesos: entre personas muertas que recibían becas, pagos superiores al monto establecido -sin justificación alguna-, y pagos por honorarios sin comprobación del servicio.

Finalmente en el programa Sembrando Vida, la ASF concluye que está mal diseñado y corre el riesgo de fracasar por el desorden que impera en la administración de recursos al no estar claros los criterios de asignación del gasto público.

  • Fotos e Ilustración: Gobierno de México

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