El confinamiento por la pandemia de Covid-19 está provocando nuevos brotes de reclamo social. Primero fue Serbia y ahora Alemania se ‘incendia’.

Cerca de 20 mil personas salieron a protestar este fin de semana a las calles de Berlín contra la cuarentena por la pandemia de Covid-19. La manifestación terminó siendo cancelada por las autoridades alegando falta de uso de cubrebocas y distanciamiento.

Esta sorpresiva reacción de los alemanes, que atendieron por redes el sábado -llegando a la capital desde diversas ciudades del país- a la marcha denominada ‘El fin de la pandemia: Día de la libertad’,  según reporta la DW, ha llamado la atención mundial por la mezcla general de los grupos que salieron a las calles a protestar.

No hubo distingos entre neonazis, ecoactivistas, promigrantes, militantes de izquierda y de derecha. Todos se unieron por una causa: exigir al gobierno de Angela Merkel el fin al confinamiento.  

Con cantos y pancartas, los millares de alemanes que tomaron las calles de Berlín, la capital del país, proclamaron que la pandemia es una ‘conspiración’; muchos acusaron a Bill Gates, líder de Microsoft, de ser el responsable del caos mundial

Las calles de Berlín congregaron a casi 20 mil personas procedentes de diversas ciudades para la protesta multitudinaria.

Aunque Alemania es un modelo mundial por el control de pandemia, que hasta este fin de semana sumaba 211 mil casos y apenas 9 mil 226 muertes, los ciudadanos y propietarios de negocios que operan ralentizados están hartos de las restricciones que ha provocado la crisis sanitaria mundial.

Las autoridades alemanas aseguran que la tasa de contagios se ha incrementado en el mes de julio, pues pasó de contar con entre 250 a 300 casos por día en todo el país, a un registro diario de 800 casos en julio.

Muchos creen que han sido sistemáticamente engañados y que el coronavirus realmente no existe”, declaró el experto en movimientos de ultraderecha Olaf Sundermeyer, a la televisora Tagesschau.

Apenas el pasado 8 de julio las calles de Belgrado, capital de Serbia, se convirtieron en campo de batalla sostenida durante casi una semana ante las restricciones gubernamentales por la pandemia de Covid-19.

Cientos de miles de ciudadanos salieron a las calles del país a rechazar un eventual toque de queda y provocaron destrozos y enfrentamientos con la policía.

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