La pandemia y las restricciones sanitarias no fueron impedimento para que miles de mujeres salieren a protestar ayer en ciudades de México contra la violencia de género y la inequidad.

Las calles en varias ciudades de México se desbordaron ayer con mujeres vestidas con prendas moradas y verdes -símbolos del feminismo- para protestar contra el machismo, la misoginia y los femicidios durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

El hartazgo ante los feminicidios, que se han incrementado bajo el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, se manifestó de forma violenta con destrozos en Ciudad de México, Ecatepec, Querétaro, Cuautla y Morelos donde mujeres encapuchadas quebraron cristales, rompieron mobiliario, realizaron pintas y hasta lanzaron bombas molotov contra edificios de Seguridad.

La marea verde-morada -por los pañuelos y prendas del movimiento feminista- se hizo presente además en ciudades como Acapulco, Chilpancingo, Culiacán, León, Mérida, Morelia, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco, Veracruz y Zacatecas, según refieren medios nacionales.  

La consigna nacional fue nuevamente “¡Ni una más!”, en abierto reclamo por la matanza de mujeres que a diario en México supone 10 víctimas, según datos oficiales del INEGI

Aspecto de las protestas en Acapulco, Guerrero contra el candidato de Morena a la gubernatura, Félix Salgado Macedonio, acusado de agresor sexual.

En la Ciudad de México, que concentró más de 20 mil mujeres durante las protestas, se desarrollaron algunos combates y arrestos arbitrarios. Como la agresión y arresto de cuatro mujeres fotoperiodistas en una estación del Metro , por lo cual cuatro policías han sido cesados, según informó la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

La megamarcha que partió del Monumento a la Revolución dejo a su paso algunos destrozos en cajeros bancarios y fachadas de negocios, además de pintas con consignas feministas.

Y aunque de última hora, además del muro de acero para proteger Palacio Nacional, se bloquearon los accesos al Zócalo de la capital, las mujeres rompieron los cercos y hasta lograron derribar al menos seis vallas metálicos en las afueras de la residencia oficial del Presidente López Obrador, antes de ser repelidas con gas pimienta y polvo de extintores.

La presencia de elementos de seguridad en la azotea de Palacio Nacional con rifles anti-drones provocó más irritación, pues inicialmente se les confundió con francotiradores.

El saldo final, según datos del gobierno de la Ciudad de México, fueron 81 personas lesionadas -62 policías y 19 mujeres-, por ello la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una carpeta de investigación y ahora va tras las mujeres y hombres presuntamente infiltrados que agredieron a policías.

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