La excandidata a Presidenta Municipal por Irapuato (por el PVEM) es autora del libro: Calladita jamás te ves más bonita, 2019. Un texto mal escrito sin respaldo editorial.

Es una adaptación chabacana de las ideas de dos pensadores nacidos en India: Deepak Chopra y Osho. Corroboré mi sospecha académica en las páginas 37 y 103 del libro. En la página 110, la política fresera acepta haberse inspirado en Un curso de milagros de Helen Schucman y William Thetford. Su texto no ofrece nada nuevo.

La aseveración que inspiró este breve escrito se encuentra en las páginas 105 y 106: “por el hecho de no tener un título profesional y un diploma colgado en la pared” y “con licenciatura y diploma colgado en las paredes”. Me sorprendió la mala leche con la que la representante del Partido Verde se refiere a los universitarios.

Las palabras de la excandidata municipal develan rencor, envidia y complejos. Una persona que se ve así misma como espiritual etiquetando a otras mujeres con adjetivos denigrantes, es una constante en las más de 100 páginas del libro

En el verano del 2021, pocas semanas después de las elecciones del 6 de junio, la excandidata a presidenta municipal de Irapuato por el Partido Verde se mostraba en sus redes sociales, orgullosa y banal, con su deslumbrante doctorado honoris causa que le otorgó alguna institución sin fundamento académico, en la Ciudad de México (al estilo de Laura Bozzo, Sergio Mayer, Carlos Trejo y Alfredo Adame). 

Fueron muchos los actores políticos locales a quienes asesoré durante el pasado proceso electoral; uno del PAN me buscó dos días antes del debate para que le apuntalara la estrategia y le hiciera un diagnóstico político de su oponente priista. Negocié la declinación de la excandidata de RSP para beneficiar al panista.

Todos los de RSP fueron asesorados por un servidor, al igual que el candidato independiente por Irapuato. Entrevisté a los del PRD, a los del PRI y a los independientes. Los del PAN siempre se negaron al ejercicio democrático. La del PRD se presentó ante sus electores como investigadora, sólo por haber realizado una estancia académica en el Colsan durante sus estudios de licenciatura en la UG.

Los políticos se creen intelectuales, pero no lo son. Envidian a quienes tienen doctorados de investigación. Hablan de la importancia de invertir en cultura y ciencia, pero cuando les propones a un doctor en Letras como director de Cultura, se molestan.

Ellos son así, acomplejados y débiles mentales. Sus aposentos espirituales han sido corrompidos. Egocéntricos, ego maníacos, ego locos, ego esto, ego lo otro.