Cuando se tienen 5 años de edad, no es fácil el poder asimilar una experiencia erotizante. La psicología acepta que es perfectamente normal que se sienta atracción por una persona adulta del sexo opuesto y está en claro que se están formulando estereotipos y roles de género en la mente de un niño.

He de confesar que a esa edad, para mi no había experiencia más excitante que ver en televisión a Lynda Carter girando para transformarse, con su revelador traje, en la Mujer Maravilla; mis ojos se desorbitaban cuando corría, saltaba y usaba su lazo para sujetar a los maleantes, sentía mariposas en el estómago y no había palabras para explicar esa sensación hipnótica, que sólo se diluía cuando otros niños me decían: “Ese es un programa para niñas”.

Sin embargo ¿Qué otra experiencia podía yo esperar de una heroína de cómics que deliberadamente fue creada con la intención de ser un fetiche en 1941, por William Moulton?  Egresado de Harvard con estudios doctorales en un naciente campo de la psicología, Moulton estaba obsesionado más con los comportamientos cotidianos de las personas normales, que de las personas con tendencias hacia los problemas mentales.

Moulton quería explicar y cuantificar el comportamiento humano a través de cuatro aspectos: el dominio, la influencia, la sumisión y la conformidad

Algo que podría sorprender en este proceso es que el brillante psicólogo mantuvo una relación polígama con Elizabeth Holloway y Olive Byrne, ambas también psicólogas, con quienes tuvo varios hijos. Ambas mujeres siguieron viviendo incluso juntas después de que murió el creador de la Wonder Woman.

Moulton aseguró que Elizabeth y Olive fueron influencia e inspiración de su personaje, del cual no podíamos esperar menos que botas altas, brazaletes y un lazo de la verdad, que curiosamente es una metáfora del polígrafo, el detector de mentiras; sí,  inventado también por el propio Moulton.

El estereotipo de la mujer superhéroe recae históricamente en un apartado secundario, pero Wonder Woman no es un personaje femenino secundario como Batgirl o Supergirl; ni siquiera es girl, es woman, es el arquetipo de deidad griega que encaró la diferencia de género de su época.

“Ni siquiera las mujeres quieren ser mujeres mientras el estereotipo de femineidad carezca de fortaleza, carácter y poder (…) Una acción es crear un personaje femenino con toda la fuerza de Superman más todo el encanto de una mujer bella y buena”.

 William Moulton

En los comics esta maravilla de mujer ha pasado varias etapas y arcos narrativos, sin embargo su mitología es compleja y densa, eso le generó un nicho de lectores cautivo pero no tan numeroso, que le ha permitido posicionarse como uno de los pilares de la editorial DC, al lado de Batman y Superman, en contrapeso de Marvel que no cuenta con un personaje femenino con la misma popularidad que Maravilla, como se publicaba en México por la extinta editorial Novaro.

Los comics del personaje le permitían una popularidad mediática constante e incluso hubo un piloto para televisión en 1974, con poca aceptación, donde la protagonista era Cathy Lee Crosby. En la serie germinal Wonder Woman lucia rubia y con un atuendo deportivo bastante ridículo, pero fue el antecedente que propició que un año más tarde la producción de la serie, que ya es leyenda, tuviese a Lynda Carter como protagonista.

La ‘Mujer Maravilla‘ encarnada por Lynda Carter está basada en los conceptos de Moulton: nazis, feminismo y empoderamiento del arquetipo de la super heroína

Lynda Carter.

En 1999 el productor de Matrix, Joel Silver, trabajó en hacer una versión con Sandra Bullock como protagonista, pero nunca se concretó;  fue hasta 2005 que la directora Patty Jenkins tuvo una primera reunión con los estudios Warner Bros, aunque hasta 2007 la compañía le mandó un guión de Wonder Woman, el cual rechazó por estar embarazada. Las pláticas continuaron, e incluso los estudios a través de CW proyectaron 2 pilotos entre 2011 y 2012, titulando al segundo Amazon. Ninguno logró producirse.

Fue hasta la cinta de Batman vs Superman, cuando el Olimpo escuchó las plegarias de los fans y vimos una Wonder Woman sin la sombra de Carter sobre el personaje, que pesa tanto como la de Christopher Reeve sobre Superman; una trama polémica y controversial con el intento de querer conformar todo el universo cinemático de DC en una solo película, cosa que a Marvel le llevó varias películas y un lustro.

La dirección de Wonder Woman, a cargo de una mujer, Patty Jenkins, quien no había dirigido una película desde el 2003 –Monster, que le dio el Óscar a Charlize Theron-, muestra una sensibilidad y empatía con el  personaje y logra que la trama no se salga de control.

El tratamiento de la nueva Wonder Woman es sencillo, ingenuo tal vez, pero si estás buscando una complejidad contemplativa esta no es tu película, es una película de aventuras que cuenta el origen de una princesa guerrera y cómo se vuelve una heroína para salvar al mundo.

Hay personajes secundarios blandos, situaciones chuscas y humor a lo ‘Indiana Jones‘, y hay quienes la están comparando con ‘Capitán América‘ por sus premisas, pero en definitiva ‘Wonder Woman‘ tiene su propio encanto

Gal Gadot.

Es el viaje del héroe, el arquetipo de los griegos y sus dioses del Olimpo, y Gal Gadot termina por ser la mujer perfecta para interpretar a la Mujer Maravilla; aunque se cuestione su talla y su físico, Gadot no sólo es un mujer hermosa, tiene una personalidad y un carisma arrollador que ha inspirado a miles de niñas luchar por sus sueños.

Gadot como inmigrante israelí en Estados Unidos, ha generado controversias. El Ministerio de Economía del Líbano propuso prohibir la proyección de la película por la nacionalidad de la protagonista, lo que causó polémica entre los defensores y detractores del boicot a Tel Aviv.

Es importante mencionar el antecedente respecto a la imagen de Wonder Woman como embajadora honorífica de las Naciones Unidas -el cargo más breve de la historia, de tan sólo 2 meses-. El plan inicial era aprovechar la imagen del personaje para una campaña del empoderamiento de las mujeres en 2017, pero más de 45 mil firmas en una petición online, solicitaban al secretario general de la ONU que reconsiderara la elección de este personaje de cómic, por estar ataviada con un corpiño de los colores de la bandera estadounidense además de proyectar una imagen sexualizada.

¿Qué pensaría su creador William Moulton al respecto?

 

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