En 1964 con la aparición de ‘Testimonio Musical de México’, colección editada por la Fonoteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), comienza también, la profesionalización de la etnomusicología mexicana.

El proyecto inició con Irene Vázquez Valle y Arturo Warman. Actualmente, el esfuerzo colectivo es dirigido por Benjamín Muratalla. Del mismo participan investigadores adscritos a universidades públicas y centros de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) [ CIESAS (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social), Colmich (El Colegio de Michoacán), El Colef(El Colegio de la Frontera Norte) ].

El número 59 de la colección, fue coordinado por un servidor, en el 2013. ¡Arriba el norte! Música de acordeón y bajo sexto. La música norteña mexicana, fue una experiencia académica construida por historiadores, musicólogos, etnomusicólogos y antropólogos.

Jorge Amós Martínez Ayala, doctor formado, primero en El Colegio de Michoacán, y luego en el CIESAS, se erige como uno de los pilares de la etnomusicología mexicana, al lado de Jesús Jáuregui Jiménez, Ricardo Pérez Montfort y el propio Benjamín Muratalla.

Otros investigadores importantes son: Alejandro Martínez de la Rosa, Natalia Bieletto, Alejandro Mercado Villalobos, Víctor Hernández Vaca, Miguel Olmos Aguilera, Lizette Alegre González, Gonzalo Camacho, Fernando Nava, María Luisa de la Garza, José Juan Olvera Gudiño y Sergio Navarrete Pellicer.

Es interesante saber que el mayor número de etnomusicólogos mexicanas han sido formados en la UNAM, en el CIESAS y en el Colmich; algunos egresaron de universidades francesas e inglesas

Los centros de investigación Conacyt son muy importantes en la creación de recursos humanos avocados al estudio social de la música. Son instituciones educativas que deben ser fortalecidas por el Estado.

Destaco la figura del doctor Jorge Amós Martínez Ayala, profesor-investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Académico central en los estudios sociales de la música en México. Director de trascendentales tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Investigador agudo con una permanente producción académica del más alto nivel. Es una guía siempre dispuesta a servir.

El doctor Jorge Amós Martínez Ayala, radicado en Morelia, Michoacán, México, ha producido conocimiento científico sobre mariachi tradicional, mariachi nacionalista, bandas de viento, son jarocho, chilena en Guerrero, música de Tierra Caliente y cuestiones de negritud. Es un historiador social de sangre mulata. Maestro de Alejandro de la Rosa, de Alejandro Mercado Villalobos, de Víctor Hernández Vaca y hermano de vida del doctor, Gabriel Medrano de Luna. Discípulo de Álvaro Ochoa Serrano y amigo de Arturo Chamorro Escalante. Hecho en el CIESAS y en el Colmich. Maestro en toda la extensión del concepto. Mexicano de inmenso valor.

Juan Carlos Ramírez Pimienta es otro gran investigador mexicano, especialista en música. De origen jalisciense, es profesor-investigador en la Universidad de California, campus San Diego. Extraordinario ser humano e investigador central en los estudios históricos y literarios sobre el corrido mexicano. Discípulo de Guillermo Hernández, recorre el mundo, dictando conferencias magistrales, lo mismo en universidades de habla inglesa, que de habla hispana. Hace tres años participó de un congreso sobre música norteña, celebrado en Yucatán y coordinado por Marco Aurelio Díaz Güémez, docente-investigador de la Escuela Superior de Artes de Yucatán. Su obra es basta y recurrente en la citación de artículos académicos.

Los referentes en el estudio social de la música norteña mexicana son: José Juan Olvera Gudiño, Ramiro Godina Valerio, Sergio Navarrete Pellicer, Luis Díaz Santana, Cathy Ragland, María Luisa de la Garza, Iván Javier Mendoza Castañeda, Saulo Sandro Alves Dias, Patricia Schone Vergara, Manuel Heriberto Peña, Rodrigo de la Mora, Antonio Barberena, Antonio Tanguma, Víctor Madariaga y el propio, Jorge Amós Martínez Ayala. El doctor Martínez Ayala, es insustituible para México.

Cierro este breve escrito revisionista, recordando a Luis Felipe Pérez Sánchez, a quien conozco desde niño. Ambos somos del barrio de Guadalupe (La Calzada), en Irapuato, Guanajuato, México. Crecimos jugando fútbol. Luego nos reencontramos en la Universidad de Guanajuato (UG), como estudiantes de licenciatura en la Facultad de Filosofía y Letras.

Intelectual de altos vuelos, hombre franco y brillante. Amigo y escritor mexicano. Como estudiante de licenciatura, Luis Felipe Pérez escribió un ensayo sobre la obra artística de José Alfredo Jiménez.

Predial 2021