Mucho se ha dicho sobre la elección del nuevo presidente de Estados Unidos y sus mensajes. Desde la Unión Europea, todo lo que hace es observado y analizado con detenimiento

En el Viejo Continente, las afirmaciones misóginas de Trump (como ésta o ésta ) le hubiesen conducido directamente al basurero de la Historia.

Sus tuits, de un preocupante analfabetismo funcional (acá y acá ), hubiesen complicado su candidatura en países como Francia o Alemania, donde la forma importa tanto o más que el contenido. Sin embargo, una vez elegido, ¿qué retos le presenta el Presidente Trump a la Unión Europea? ¿Cuáles son las posibles consecuencias de su gestión?

Hay tres temas que preocupan bastante a los europeos por el impacto que pudiesen tener sobre el futuro de la UE: Brexit, OTAN y Ecología   

 

Trump y Brexit

La Primera Ministra de Inglaterra, Theresa May, se encuentra en los Estados Unidos. Tiene pautada una reunión con el Presidente Trump este viernes 27 de enero. Es obvio que su objetivo es garantizar algún tipo de acuerdo que le permita tener ventaja en las negociaciones del Brexit.

BREXIT

Al salir del mercado europeo, los ingleses deberán pagar tarifas arancelarias e impuestos que los harán perder competitividad. Estos impuestos y aranceles están por determinarse, pero si Theresa May logra firmar un acuerdo con los Estados Unidos, las negociaciones en Europa se llevarían a cabo en otro tono. Europa pretende hacer “sangrar al puerco”, como dicen los ingleses: quiere enviar un mensaje claro a los demás países miembros.

Si el Reino Unido sufre económicamente y queda aislado, será un ejemplo de lo que espera a aquellos que pretenden romper con la Unión. Si, en cambio, May logra realizar una transición relativamente exitosa, crearía un efecto dominó y haría subir a los partidos nacionalistas de los demás miembros.

Sin embargo, la política de “América primero” del Presidente Trump, con sus propios aranceles y barreras a la importación, parece estar en las antípodas del discurso liberal-mundial que ha expuesto Theresa May. Ella quiere sustituir el mercado europeo por más globalización y liberalismo; esto no parece congeniar con la visión económica del norteamericano.   

Trump y la OTAN

El retiro anunciado de los Estados Unidos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) pone en peligro la seguridad de Europa. Francia y sobre todo Alemania, parecen ser los únicos países capaces de hacer algo ante las ambiciones expansionistas de Vladimir Putin en Rusia.

La OTAN, por más debilitada que esté, es la última carta que le queda al viejo Continente para contener a Putin

Sin un ejército común de defensa, Ucrania y otros países de la ex Unión Soviética quedarían completamente expuestos. Si Trump resulta ser el candidato de Manchuria de Rusia que muchos creen, su meta sería destruir Europa. Económicamente, ayudando a Inglaterra con el Brexit, y militarmente, retirándose de la OTAN.

OTAN

El avance de partidos nacionalistas en Francia y Alemania sólo beneficia a Putin, un “gran hombre” según Trump. La realidad es que no se trata de izquierdas contra derechas, sino de ideas liberales contra ideas iliberales de nacionalismo y xenofobia. La próxima en la lista del ex KGB es Ángela Merkel; Alemania es la última verdadera democracia liberal capaz de oponerse a Putin.

En las elecciones francesas de este año, los dos candidatos a la cabeza son François Fillon (un declarado amigo de Putin) y Marine Le Pen (financiada directamente por Rusia) https://t.co/aEkFLhd9pf. Los errores de Merkel al manejar la crisis de refugiados y el atentado en la feria navideña pueden haber sido su acta de defunción política. Con la subida de los partidos nacionalistas anti-europeos y el desmantelamiento de la OTAN, Putin y Rusia dominarán toda Europa.      

Trump y la (anti)ecología

Un tema altamente sensible para los Europeos, pero que afecta a todo el mundo, es el cambio climático. Nos llevó casi un lustro lograr los acuerdos de París en la COP21. Este acuerdo es bastante deficiente; está a años luz de los esfuerzos que debemos hacer para luchar contra el calentamiento global. Sin embargo, era un acuerdo. Era un primer paso en la dirección acertada.

El Presidente Trump pretende borrarlo de un plumazo, mientras construye un oleoducto que contaminará las aguas de los nativos americanos en Dakota.

El problema climático es complicado, ya que los europeos entienden que el planeta no tiene cuatro años, mucho menos ocho, para tomar acción. Tal vez a los norteamericanos no les importe, pero los ecologistas europeos son tenaces y combativos.

Si el Presidente Trump, que “no cree en el cambio climático” consensuado por la comunidad científica, confronta a los ecologistas, estos no se darán por vencidos tan fácilmente

Trump posee propiedades en todo el mundo: las prácticas anarquistas de los europeos son idóneas para saquear y degradar sus campos de golf y hoteles. Está claro que, mientras se desarrolla esta fútil y estéril confrontación, el planeta se nos iría a la porra.

Existen otras amenazas tangenciales para Europa, como la abrogación del TPP, el Tratado Transpacífico. El objetivo geopolítico de este tratado era contener a China y evitar que se apropiase de esos mercados. Al retirarse, Trump se los deja en bandeja de plata. Así, Europa deberá lidiar con ellos en vez de discutir con sus aliados de antaño, los Estados Unidos.

Cuesta ver qué podrían oponer los europeos a los asiáticos, especialmente si tienen las manos atadas tratando de frenar a Putin. A esto se suman los movimientos nacionalistas al interior de cada país. Dicho en términos más sencillos: Europa ha vivido quince años de relativa paz y progreso económico. Es obvio que la UE no es perfecta, no es para nada una panacea. Pero todos sabemos qué sucede cuando cada país europeo jala para su lado.

El Presidente Trump no sólo contribuirá al debilitamiento y a la fractura del viejo Continente, sino que nos empuja hacia un sendero plagado de conflicto y destrucción. La buena noticia es que en Europa siempre aparece alguien como Paul Éluard para escribir cosas como ‘Libertad’ en tiempos terribles:

En mis refugios destruidos/ en mis faros sin luz /en el muro de mi tedio/ escribo tu nombre [Libertad]”.

Algo es algo.

 

  • Ilustraciones: Ruleta Rusa