El 20 de enero del 2021, Joe Biden asumió como Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

El primer acto del nuevo mandatario estadounidense, fue acudir a misa católica en la Catedral de San Mateo Apóstol de Washington DC. En el mismo recinto católico, fue que John F. Kennedy recibió la bendición, antes de ser sepultado, en noviembre de 1963. Sabemos que Kennedy fue el primer mandatario católico norteamericano; el segundo es Joe Biden. Kennedy nació en Massachusetts y Biden en Pensilvania. Por cierto, en el 2015, el Papa Francisco ofició en la Catedral de San Mateo, y en 1979, hizo lo propio, Juan Pablo II.

El jesuita, Leo O Donovan, ex presidente de la Georgetown University, pronunció la oración del día, citando al Papa Francisco: “los sueños se hacen juntos”.

En varias ocasiones, Biden ha declarado su admiración por el Papa Francisco y su cercanía espiritual con la Compañía de Jesús. Biden es católico con perspectiva jesuita. También ha dicho que es creyente de la Virgen de Guadalupe

La Virgen de Guadalupe es forjadora de la patria mexicana, emblema unificador de los insurgentes y muestra de la cultura religiosa en la guerra (Terán, Martha, La bandera blanca de San Ignacio de Loyola en la guerra por la independencia mexicana, en Constitución, poder y representación, Silke Hensel, coordinadora, Vervuert, Ciudad de México, 2011, p.340).

Hablamos de patriotismo criollo. La Virgen de Guadalupe es una manifestación popular vinculada con el legado simbólico de la Compañía de Jesús [expulsada en 1767 y reestablecida en 1815]. “Los jesuitas son los artífices del patriotismo criollo, retomado por los insurgentes”.

El legado jesuita está en la educación, en la cultura religiosa, en la Virgen de Guadalupe y en la construcción de la libertad. Los jesuitas son la milicia de Dios [no olvidemos que, San Ignacio, antes de fundar a los jesuitas, fue militar activo].

La independencia de México fue, en sentido estricto, una guerra santa. Los revolucionarios comandados por el penjamense, Miguel Hidalgo y Costilla, incorporaron recursos simbólicos generados por los jesuitas, antes de 1810. Teológicamente, Miguel Hidalgo encarnaba a San Ignacio de Loyola.

La Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego en Ecatepec [ehecatl-viento], hoy Estado de México. Los dos pendones guadalupanos usados por Hidalgo, el primero tomado en Guanajuato y el segundo en Michoacán, fueron hechos en Ecatepec por descendientes de Moctezuma. Mientras los españoles, en su cruzada, se encomendaron a la Virgen de los Remedios, los criollos se abrazaron a la Virgen de Guadalupe (Terán, Martha, p.345). “Siempre fue notable la diferencia del gasto hecho en la Nueva España, para los festejos de la Virgen de los RemediosLa Conquistadoraversus La Virgen de Guadalupe” (Terán, Martha, p.353).

El santuario principal de la Virgen de los Remedios se ubica en Totoltepec, Puebla [ciudad española]; mientras que el de la Virgen de Guadalupe está en el cerro del Tepeyac, en la alcaldía, Gustavo A. Madero de la Ciudad de México [CDMX].

En 1808 tuvo lugar la investidura de la Virgen de Guadalupe como patrona jurada de la Nueva España, el suceso patriótico y religioso, más importante del XVIII.

La religión como asunto de identidad. Los insurgentes mexicanos de principios del siglo XIX, se resguardaron bajo la bandera de Jesús. La primera fase de esta guerra santa fue comandada por Hidalgo, la segunda por su discípulo, Morelos

De acuerdo con Martha Terán, cada vez que Morelos tomaba una plaza, dedicaba la victoria al “Señor Dios de los Ejércitos”. El aglutinador en la Independencia mexicana fue la defensa de la religión católica.

El sacerdote Mariano Matamoros, por ejemplo, combatió a los realistas por la falta de respeto que mostraban los españoles a la virgen mexicana: Guadalupe. Historiográficamente, podemos hablar de la historia militar de la Virgen María, a través de Guadalupe como una de sus advocaciones.

A finales de 1811, los soldados realistas españoles pusieron en sus uniformes, botones y medallas de la Virgen de los Remedios, para protegerse de la maldad de los insurgentes, creyentes de la Virgen de Guadalupe.

En ambos bandos, en sermones y arengas de guerra, se usaron pasajes bélicos de la Biblia. San Ignacio, nos llama a enlistarnos bajo la bandera blanca para liberar en nombre de Jesús.

  • Intervención fotográfica: Ruleta Rusa
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