Entre enero y febrero del 2024, se han multiplicado las denuncias públicas de profesores de educación básica contra directores y subdirectores del sistema público en el estado de Guanajuato.
Las páginas de Facebook en las que fluyen los señalamientos contra los servidores públicos de la educación pública básica del estado de Guanajuato, son: Maestr@s jóvenes de Guanajuato, MAESTROS EN GUANAJUATO y Maestros más Jóvenes de Guanajuato.
De acuerdo con cientos de maestros denunciantes, los directores y subdirectores de educación básica, se extralimitan en sus funciones, incurriendo en faltas graves que las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), no atienden ni sancionan.
El Estado mexicano debe limitar el actuar de estos malos servidores públicos. Es de conocimiento general que muchos directores y subdirectores de educación básica, actúan con prepotencia
El código de conducta de la SEP, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el lunes 31 de julio del 2023, establece que el acoso laboral “es una forma de violencia que se presenta en una serie de eventos que tienen como objetivo intimidar, excluir, opacar, amedrentar o consumir emocional o intelectualmente a la víctima, causando un daño físico, psicológico, económico o laboral-profesional. Se puede presentar en forma horizontal, vertical ascendente o vertical descendente, ya sea dentro del centro de trabajo o fuera de éste, siempre que se encuentre vinculado a la relación laboral”.
El mismo documento de carácter legal define a la discriminación como “toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que, por acción u omisión, con intención o sin ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades, cuando se base en uno o más de los siguientes motivos: el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, económica, de salud física o mental, jurídica, la religión, la apariencia física, las características genéticas, la situación migratoria, el embarazo, la lengua, las opiniones, las preferencias sexuales, la identidad o filiación política, el estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma, los antecedentes penales o cualquier otro motivo”.
Por su parte, la reforma al código de conducta de la Secretaría de Educación de Guanajuato, publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Guanajuato, el 8 de mayo del 2023, establece, en su capítulo tercero, que las personas servidoras deben “tratar a todas las personas colaboradoras de la Secretaría, así como a la ciudadanía en general, con igualdad y respeto, sin conceder privilegios o preferencias a persona alguna, evitando cualquier tipo de discriminación o exclusión”. Agrega en el numeral XVI: “evitar actitudes o tomar decisiones que afecten la inclusión laboral, que promuevan un abuso de autoridad o de violencia, y que discriminen a las personas servidoras públicas de la Secretaría”.
Toda esta normativa existente para el estado de Guanajuato, parece no ser del conocimiento de directores y subdirectores de educación básica. Sabemos que al maestro de educación básica le cuesta leer y que no se caracteriza por gozar de un desarrollo intelectual
La mediocridad impera en el sistema. Son, en su mayoría, seres limitados como personas y como profesionales. Por eso suelen actuar desde el ego, la fanfarronería, los complejos de clase y subjetividades tan inservibles como la exaltación mercantil del 14 de febrero y el desbordamiento pasional del 2 de noviembre. Más preocupados por retratarse con presidentes municipales, abandonan su formación profesional e ignoran la normativa institucional.
“Se sienten patrones y hacendados”, es uno de los señalamientos principales que hacen los docentes de educación básica contra directores y subdirectores. En tiempos de plenarias, cambios y promoción, los docentes necesitan acudir a las citas que la SEG especifica.
Directivos de primarias y secundarias, pasándose por la entrepierna a la normativa institucional, intimidan y amenazan a los profesores para que éstos, no asistan a sus citas laborales. Hay, claramente, una violación a sus derechos como trabajadores del Estado que los profesores de educación básica deben denunciar en gobierno.
De acuerdo con denuncias públicas que figuran en las páginas de Facebook que enumeré al inicio de este texto, los directores y subdirectores no permiten que los docentes participen de reuniones a las que convoca la mismísima SEG. Son abusos que, incluso, pueden llevarse a instancias como Derechos Humanos en la ciudad de León, Guanajuato.
Dudo que las autoridades educativas desconozcan las arbitrariedades que comenten directores y subdirectores contra los docentes que trabajan frente a grupo en el estado de Guanajuato. Como manifiesta la comunidad docente: “la autoridad educativa debe limitar el actuar de directores y subdirectores de educación básica”.
Los directivos deben asumir que ellos también son servidores públicos, que no son dueños de las escuelas en las que laboran, y que, el único patrón que tienen los maestros de Guanajuato, es la SEG.
Ellos, los directores y subdirectores, acomplejados y abusivos, sólo son empleados del sistema educativa mexicano. Las escuelas públicas no son colegios ni entes privados. ¡Entiendan!
Cuando el director estereotipa, señala y ridiculiza a un docente tildándolo de homosexual frente a la comunidad educativa, está incurriendo en un delito que debe ser denunciado. Hay directivos que son generadores de violencia al interior de las escuelas.
Para que el sistema educativo mexicano mejore, debe existir una depuración en los mandos directivos de primarias y secundarias. Cuando gritan a los maestros y cuando entran a las clases de manera agresiva, están generando violencia. El directivo de educación básica, es un generador de violencia.
Los directivos no deben enviar mensajes de carácter laboral en días festivos, vacaciones ni fines de semana. Hasta en eso pecan de ignorantes y abusivos.
Según usuarios docentes que publican en las páginas de Facebook que enlisté al principio de este artículo, hay directivos en secundarias del estado de Guanajuato que, aprovechan los festejos escolares del 2 de noviembre para rendirle culto a la Santa Muerte. Porque deben ustedes saber que, entre el gremio docente de educación básica, se ha extendido el culto a la Santa Muerte y a entidades que provienen de espiritualidades de origen africano denominados genéricamente como “santería”.
Sabemos que la escuela debe estar libre de cultos y promoción religiosa. No sucede así. Existen casos de hostigamiento laboral que responden a diferencias de carácter espiritual.
“Dime que tatuajes usas y sabré quién eres. Directores con los brazos llenos de tatuajes rindiendo culto a entidades oscuras”, afirmó un maestro de León, el pasado 10 de febrero en el grupo de Maestros jóvenes.
En su vida privada, los directores y subdirectores pueden hacer lo que quieran, y hasta cierto punto. Absolutamente cuestionable es que lleven sus prácticas religiosas a la escuela
“Usar el festejo del día de muertos para rendir culto a la santa muerte es de gente enferma”, afirmó una docente el 25 de enero en Maestros en Guanajuato. Agregó la usuaria: “muchos directivos son auténticos descerebrados sin estabilidad emocional”.
Es necesario que los trabajadores de la educación en Guanajuato sean evaluados por un departamento psicológico, no sólo para ingresar al puesto, sino para mantenerse en él. Urgen evaluaciones mentales.
En suma: los directores y subdirectores de primarias y secundarias de educación pública en Guanajuato, se han convertido en generadores de violencia. A ver cuándo es que las autoridades educativas de Guanajuato se dignan a intervenir.
Si usted quiere denunciar a estos malos directivos, ingresé un oficio en Oficialía de Partes del Gobierno de Guanajuato, en Paseo de la Presa, Guanajuato capital. También puede acudir a SEG-Puentecillas y entregar una denuncia por escrito a Jorge Enrique Hernández Meza, secretario de Educación de Guanajuato. De manera electrónica puede contactar al comité de ética de la SEP en la siguiente dirección:comitedeetica@nube.sep.gob.mx
Las denuncias siempre deben hacerse por escrito y resguardar su acuse de recibo.
No permitan abusos de directores y subdirectores de educación básica. ¡Denúncielos!
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