El mundo se moverá en dirección ética”. Dora Inés Arroyave

No hay competencias sin conocimiento teórico (la lectura y escritura, son obligadas).

Noam Chomsky habló de “competencia lingüística” en 1957, en su gramática generativa. En 1982, en Estados Unidos, se generalizó el uso de “competencia laboral”. La raíz de las competencias es economicista-productivista-globalista-neoliberal. “Las competencias son una mercancía y un servicio que circula. Constructivismo y educación basada en competencias” (Mabel Bellocchio, Educación basada en competencias y constructivismo, UACJ-ANUIES-Universidad de Colima, CDMX, 2010, p.11).

La participación economicista en el fenómeno socio-educativo acontece en la confluencia de tres ríos: la teoría del capital humano emanada de la Universidad de Chicago en 1960, la constitución del esquema de la educación gerencial y del modelo formativo de la educación por competencias, proveniente de las experiencias de capacitación empresarial. Diseñado e impulsado desde la pragmática empresarial. Las competencias son un enfoque consumista del trabajo” (Francisco Guzmán Marín, Problemática general de la educación por competencias, en Revista Iberoamericana de Educación, 2017, volumen 74, pp.107-120).

Competencias son las capacidades que todos los seres humanos necesitamos para resolver, de manera eficaz y autónoma, las situaciones de la vida (en la escuela, en la calle, en la casa, en el trabajo). Las competencias son capacidades desarrolladas, en condición de ser puestas a prueba

Toda competencia es una capacidad, pero no toda capacidad es una competencia: miles de niños son capaces de tocar el piano, pero pocos desarrollan la competencia. Lo que distingue a las personas competentes es la capacidad de usar los conocimientos que poseen, de modo pertinente, eficaz y duradero.

Las competencias integran conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Son teoría y acción. Las competencias son capacidades integrales que se desarrollan por mediación pedagógica. “Sólo se es buen profesional, sobre la base de ser buena persona” (Mabel Bellocchio, Educación basada en competencias y constructivismo, UACJ-ANUIES-Universidad de Colima, CDMX, 2010, p.20).

Las competencias profesionales viven en la aplicación de los saberes integrales de un individuo y en el logro de resultados, previamente determinados por las exigencias del campo laboral. Hoy las instituciones educativas desarrollan sus programas de formación profesional con base en el paradigma de la formación basada en competencias. La Educación Basada en Competencias (EBC) goza de simpatía internacional y desde el 2000, su aplicación se extiende por Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Sudáfrica y México.

Las competencias es la aplicación del conocimiento en prácticas determinadas (incluidos los valores humanos). Competencias tiene que ver con la resolución de problemas. Competencias son destrezas para la vida (Francisco Guzmán Marín, Problemática general de la educación por competencias, en Revista Iberoamericana de Educación, 2017, volumen 74, p.107).

Competencias es un concepto empleado para designar la legitimidad de un sujeto al emprender una actividad, como para designar lo que supone en él: una actividad concreta, en situación, como incluso para designar lo que finaliza un trayecto escolar o un trayecto de formación, lo que es producido y evaluado a su término

La noción de competencia está en oposición a la de clasificación. Competencia tiende a sustituir a otras nociones que prevalecían como la de saberes y conocimientos en la esfera educativa, o la de calificación en la esfera del trabajo. Las competencias guardan relación con el vocabulario profesionalizante (conceptos movilizadores) y el paradigma constructivista.

Las competencias son conocimientos contenidos en las conductas sociales. Competencia es la explicación de la acción situada: designa recursos internos y externos (Barbier, J-M, Savoirs, capacites, competences, organisation des champs conceptuels, in: Groupe du CNAM, coordonné par J-M Barbier: Les saviors de´action, Un mise en mot des competences?, Paris, Lé Harmattan, 2004, pp.31-78).

En 1977 Louis d´Hainaut definió a la competencia como un “conjunto de saberes, saber-hacer y saber-ser que permiten ejercer, convenientemente, un rol, una función o una actividad” (Barbier, J-M, Savoirs, capacites, competences, organisation des champs conceptuels, in: Groupe du CNAM, coordonné par J-M Barbier: Les saviors de´action, Un mise en mot des competences?, Paris, Lé Harmattan, 2004, p.77).

En 1984 Montmollin presentó a las competencias como conjuntos estabilizados de saber y de saber-hacer, de conducta-tipos, de procedimientos standard, de tipos de razonamiento, que pueden ponerse en marcha sin nuevo aprendizaje. En 1991 Maurice Tardif las consideró como una mezcla de varios sabores que provienen de diversas fuentes: disciplinarios, curriculares, profesionales y de experiencia. En 1992 Gilbert y Parlier definieron a las competencias como la combinación dinámica de saberes, prácticas y razonamientos para responder a exigencias de adaptación.

En 1998 el Movimiento de Empresas de Francia (MEDEF por sus siglas en francés) presentó la competencia como la combinación de conocimientos, saber-hacer, experiencias y comportamientos ejercidos en un contexto preciso

En el mismo año, Guy Le Boterf consideró que las competencias son una construcción: el equipamiento incorporado a la persona (conocimientos, saber-hacer, aptitud, experiencia) y el equipamiento, instrumentos, entorno (redes relacionales, instrumentos, banco de datos). Doble equipamiento. “Hay un lazo fuerte entre noción de competencia y el paradigma constructivista. El primero refiere a la construcción de los sujetos y el segundo a la construcción de las acciones. La profesionalización consiste en mantener un discurso sobre sus competencias” (Barbier, J-M, Savoirs, capacites, competences, organisation des champs conceptuels, in: Groupe du CNAM, coordonné par J-M Barbier: Les saviors de´action, Un mise en mot des competences?, Paris, Lé Harmattan, 2004, p.78).

Las competencias son fruto de unos acuerdos que se alcanzaron en la Unión Europea en el año 2000. Se estableció que todo ciudadano debe poseer los conocimientos necesarios para trabajar y vivir en la nueva sociedad de la información. Se definió el concepto de competencia como la capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Esto supone adquirir una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores (ética), actitudes, emociones y otros componentes sociales.

Tras la propuesta de recomendación realizada por la Unión Europea en el 2006, la definición fue actualizada. La competencia es la combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto. Las competencias clave son aquellas que los individuos precisan para su desarrollo personal, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo. Aparece la competencia digital, misma que implica condiciones: información, comunicación, creación de contenido, seguridad y resolución de problemas.

Competencia designa la legitimidad de un sujeto al emprender una actividad concreta y la finalización de un trayecto escolar o un recorrido de formación. Competencia es lo producido y lo evaluado. Competencia designa referencias de trayectos escolares y formativos: es un reconocimiento ligado a la esfera laboral.

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