Para Víctor Manuel Zanella Huerta, amigo y ejemplo de vida.

Este escrito de carácter histórico, brinda luces sobre la identidad y las tradiciones irapuatenses. Su contenido, es oro molido para quienes sepan leer los intersticios. Los toros, las bandas de viento y la fresa, ocupan un lugar central en la narración.

Las audiciones públicas musicales en Irapuato han sido cosa normal y cotidiana, por lo menos desde el siglo XVIII, de acuerdo con las fuentes históricas. En los repositorios del Archivo Histórico de Irapuato, encontramos una nota que nos permite inferir que la Banda Municipal fresera tiene sus orígenes a finales del 1800.

Con base en lo citado por el diario El Día, el director de la banda del municipio, el señor Inés Rodríguez, fue requerido para cumplir con tareas específicas (no se mencionan) en la Ciudad de México. Esta situación dejó sin líder a los músicos irapuatenses, quienes habían estado dirigidos por Rodríguez durante 10 años. En su despedida, el director invitó a sus ex discípulos a que no abdicaran en sus propósitos[1].

El domingo 9 de enero de 1927, en el diario La Labor se dice:

Anoche se efectuó un simpático baile en el Departamento de Encajetillado de la Sucursal de la Compañía Manufacturera de Cigarros “El Águila” S.A., baile organizado por las señoritas obreras de aquella negociación y que terminó hasta las primeras horas de hoy. El baile fue amenizado por la Banda Municipal[2].

Durante la Revolución de 1910, hubo inestabilidad y problemas para mantener proyectos musicales en patio fresero. En este período, los músicos de la ciudad fueron requeridos para divertir a los revolucionarios.

Las corridas de toros se erigieron como un espacio en donde figuraron las bandas de viento irapuatenses (como la de San Roque). Las dos primeras décadas del siglo XX desestabilizaron a las prácticas musicales que tenían lugar en Irapuato

El Centro de Irapuato, con fecha 8 de mayo de 1921, ofrece una nota que nos aproxima a la realidad cultural de la época. En la referencia editorial se dice que “antiguamente las fiestas religiosas eran suntuosas y todo mundo apoyaba, hoy piensan que con ir a misa y rezar ya cumplieron. Ya no gastan en pólvora para infiernitos, ni en grandes bandas de alientos, como antiguamente sucedía en nuestras fiestas a San Francisco, cosa común en estas tierras bendecidas por Dios[3].

En la hemeroteca del Archivo Histórico Municipal de Irapuato localizamos una nota interesantísima que nos permite saber de las deficiencias técnicas de algunos de los integrantes de la Banda Municipal, de los problemas laborales y de la negativa de los filarmónicos a atender sus deficiencias músico-formales.

El Sr. Inés Rodríguez ex director de la Banda del Municipio, no cabe duda que tiene aptitudes bastantes para cumplir con su cometido; pero como en este caso el buen éxito no depende únicamente de las cualidades personales, sino que es indispensable contar con la eficaz ayuda de los subordinados, no sabemos por qué circunstancias tropezó con dificultades insuperables y la música que era a su cargo iba de mal en peor, en atención a esto el Sr. Jefe Político Conejo, muy conocido en esta ciudad y que se encontraba radicando en la capital de la República, viniera a hacerse cargo de la banda; habiendo tomado posesión de su empleo con fecha del corriente mes.

Esperemos que con el tiempo, si los individuos que forman la Banda del Municipio se prestan a estudiar de buena voluntad, llegaremos a tener música en Irapuato, de la que hace algún tiempo carecíamos, y estamos seguros que el Sr. Jefe Político, de acuerdo con el H. Ayuntamiento, en vista del buen inconveniente en mejorar la gratificación que a la música asigna el actual presupuesto vigente[4].

El domingo 3 de diciembre de 1922, la banda de San Roque amenizó una corrida de toros con ganadería de Tamiahua. El matador estrella de la misma fue El Chayote. Mientras la banda tocaba marchas militares, pasos dobles y melodías españolas (no se especifica), el torero conquistaba al público fresero con sus mejores suertes sobre la petatera

Al terminar la corrida, en las afueras de la plaza -localizada en pleno centro de la ciudad– la banda tocó por dos horas más, pues “para el vulgo no hay nada mejor que la banda de viento, común en estas tierras[5].

De acuerdo con El Centro de Irapuato, el 28 de noviembre de 1925 tuvo lugar en la localidad, una celebración en honor a Santa Cecilia, la patrona de los filarmónicos o músicos. La fiesta religiosa se efectúo en la Tercera Orden, donde la banda tocó a primera hora, y tuvo en el atrio, el escenario perfecto para venerar a la musa Euterpe. Participaron treinta cantantes, conjuntos de orquesta y bandas formadas por filarmónicos profesionales y aficionados con sentido musical. Durante la misa se interpretó el Ave María de Marchetti. Hubo números de música clásica para satisfacer a los amantes de lo europeo (en Irapuato existe una colonia importante de españoles e italianos). No faltaron melodías nacionales, ejecutadas por señoritas aficionadas al bello arte; además de la típica zarzuela[6].

El 16 de septiembre de 1930, a las 10:00 horas, tuvo lugar un gran desfile cívico militar. Al medio día prosiguieron con un homenaje ante el altar de la patria, a las tres hubo carreras de caballos y juegos populares en la Calzada Insurgentes. A las 17:00 horas, paseo de coches adornados y combate de flores, alrededor del Jardín Hidalgo. A las ocho de la noche una guerra de bandas en el mismo sitio, con juegos artificiales incluidos. Para el mayor lucimiento de los festejos, “se suplica atentamente a los vecinos de Irapuato se sirvan adornar e iluminar las fachadas de sus casas, especialmente en las calles centrales[7].

Localizamos y compartimos una nota periodística donde se narra lo sucedido durante ese día, en Irapuato.

La verbena popular en el deportivo ECO constituyó la alegría de chicos y grandes. Únicamente –y tal vez por la crisis– el combate de flores que estaba anunciado degeneró en tiroteo de manejos de alfalfa, tapizando la Calzada Insurgentes del preciado forraje. Por la tarde se verificó una corrida de toros y por la noche tuvo lugar la ceremonia del grito. En todos los eventos hubo música de banda, no sólo marchas sino canciones populares que calaron hondo en el ánimo de los vecinos de esta ciudad de Irapuato[8].

Durante el Maximato las bandas de viento fueron asociadas a la veneración patriotera de caudillos emanados de la Revolución, como lo explica la prensa local

A guisa de ejemplo presentamos la nota del domingo 22 de julio de 1928 publicada por La Labor; en ésta, la Banda del 37 Batallón juega un rol destacado en una ceremonia fúnebre en honor al extinto Álvaro Obregón, “noble jefe de la institución armada, que caíste al golpe del clero”. El evento estuvo a cargo de la Jefatura de Operaciones Militares y de la Presidencia Municipal. Éste se desarrolló en el Teatro Cine Club, a la hora indicada, siendo Presidente Municipal, el General Miguel González Figueroa[9].

En 1927, dentro de los festejos de la Fundación de Irapuato, la Banda del Estado fue cedida por el Sr. Lic. Octavio Mendoza González, Gobernador Constitucional Interino, que “para el mayor lucimiento a estas fiestas” amenizó todos los números del programa. La presidencia Municipal ordenó el cierre de los comercios. La banda animó la fiesta taurina y el juego de futbol que se efectuó a las 16 horas en la localidad de las fresas. Se ejecutó repertorio de Beethoven, Mozart, Liszt, Chopin y Juventino Rosas[10]. El 14 de diciembre de 1928 hubo festejos conmemorando la Independencia. La zalema inició a las cuatro de la tarde con bandas de viento recorriendo las calles, recién pavimentadas, tocando alegres dianas y complaciendo a los curiosos con melodías de carácter nacionalista como La Cucaracha y el Corrido a Miguel Hidalgo[11].

El 13 de febrero de 1946, en el 399 aniversario de la fundación de Irapuato, la Junta de Administración Civil invitó a las 11:00 horas a la audición musical en el jardín Hidalgo. A las 16:00 horas hubo juegos atléticos, donde la Banda Municipal deleitó con sus alegres notas. A las 20:00 horas, serenata de gala en el mismo jardín, y por la misma banda de música. Los festejos finalizaron a las 11 de la noche con un espectáculo pirotécnico en el centro de la ciudad[12]. El 20 de noviembre del mismo año, en el marco del XXXVI aniversario de la Revolución Mexicana, tuvo lugar un desfile deportivo o del músculo, carrera de bicicletas, y relevo del fuego simbólico. Se incluyó en el programa, y para todos los eventos, la participación de la Banda Municipal. En 1948, con motivo de los festejos de la Independencia de México, tocó la Banda Municipal por las calles de la ciudad.

En la década de 1950, era común encontrar a la Banda Municipal de Irapuato participando en eventos oficiales, tales como festejos por el Día de la Bandera, Inauguración del Monumento a la Bandera, Conmemoración de la victoria sobre el ejército francés en la Batalla de Puebla, Ceremonia de las Naciones Unidas, Fundación de Irapuato y Conmemoración de la Independencia de México[13]. El 6 de septiembre del mismo año, en un informe del departamento de ingresos, se reportaron corridas de toros los días 3 y 10 del mismo mes, en las que estuvo presente la Banda Municipal de Margarito Olmos Ramos.[14].

Durante los períodos de gobierno de Florentino Oliva (1937, 1954, 1955 y 1956), las bandas de viento recibieron gran apoyo por parte del Estado. Durante estos años fue común ver a la Banda Municipal de Irapuato, realizando audiciones en el kiosco de Aldama[15] (comunidad de Irapuato) varios días de la semana y hasta por tres horas.

De 1961 a 1974 las bandas de viento se dejaron ver en eventos populares como la Feria Municipal, en concursos de alfeñiques y en coronas celebradas en el mes de noviembre, en la Plazuela Miguel Hidalgo. También acudieron a inauguraciones de obras públicas

Con el mismo Florentino Oliva como Presidente Municipal de Irapuato, surgió un problema monetario con los integrantes de la Banda Municipal, situación que estuvo a punto de llevarla a su desaparición. Los músicos se quejaron de que, a cada uno de sus veintiséis integrantes se les otorgaba un sueldo diario de dos pesos cincuenta centavos, teniendo la obligación de dar tres audiciones públicas en el Jardín Hidalgo, semanariamente (dos los domingos y una el jueves); además de los servicios oficiales en conmemoraciones patrias. Los filarmónicos acusaron al Presidente Municipal de “impedirles que trabajen en fiestas particulares y obligarlos a que se dediquen solo al servicio del municipio[16].

El Municipio respondió a las acusaciones de los banderos y afirmó que a cada uno de los músicos se les cubría, semanariamente, por cuatro horas de trabajo, la cantidad de $17.50 pesos (se les paga la hora a más de cuatro pesos). El Municipio de Irapuato también argumentó que, a la mayor parte del grupo de filarmónicos se les daba trabajo como jardineros, percibiendo un sueldo diario de cinco pesos y que quienes no desempeñan esta última actividad, se dedican a la que les convenía. Su obligación con la administración municipal era trabajar dos horas los jueves y dos horas los domingos en las audiciones, aparte de su labor como jardineros[17].

En 1970 llegaron a Irapuato bandas de la región (entiéndase Bajío guanajuatense), para amenizar un concurso de comerciantes freseros, en el marco de los festejos patrios. La competencia consistía en decorar sus puestos con detalles alusivos a la Independencia de México. El jurado calificador quedó constituido por el Presidente de la Cámara de Comercio, su homónimo de la Cámara de Transformación y por el Presidente Municipal. Se premió con un trofeo y diploma al ganador. La sandunga prosiguió con una corrida de toros con ganadería de Ajuluapan y con una “tradicional fiesta irapuatense[18].

El 13 de noviembre de 1972, la Banda Municipal de Irapuato participó en un desfile en honor a Francisco I. Madero. Éste fue tomado como bandera política por parte del gobierno en turno, priísta por cierto. No vayan a creer que López Obrador es el primer político mexicano en abrazarse a la figura histórica de Madero

En el desfile figuró la Asociación de Charros, la Banda de Guerra de la Policía Municipal, abanderados y, por supuesto, la Banda Municipal de don Margarito Olmos Ramos. En el mismo año, pero en octubre, tuvo lugar la Carrera Atlética de las Fresas, donde también hizo acto de presencia la Banda Municipal, a efecto de “amenizar la llegada de la caravana a la meta”. El contingente musical se presentó a las once de la mañana frente al templo del hospitalito. Hubo venta de fresa[19].

En 1972 localizamos una misiva dirigida a Fernando Díaz Durán, entonces Presidente Municipal de Irapuato, de Pedro Nieto Pulido, funcionario de la Universidad de Guanajuato. Se le envía un calendario general de “actividades para bandas de viento y danzas autóctonas” con motivo del Primer Coloquio Cervantino celebrado en Guanajuato capital[20]. El Presidente Municipal de Irapuato se comunica con Margarito Olmos Ramos, Director de la Banda Municipal, para avisarle que, de la programación del Primer Coloquio Cervantino, participará la banda fresera. La indicación fue presentarse a las 11:00 horas del 9 de septiembre de 1972, en el Jardín Unión de la capital cervantina. Antes se le ordenó ponerse en contacto con el Departamento de Acción Social y Cultura de la Universidad de Guanajuato para atender y resolver cualquier eventualidad[21].

Las bandas de viento en la ciudad de Irapuato, con más de un siglo de tradición, documentalmente comprobable, figuran en el quehacer diario de sus habitantes a lo largo del siglo XX. Son el alma de sus fiestas patronales como la de San Francisco de Asís y la Virgen de Guadalupe, el grito de Independencia, la Revolución y sus tradicionales barrios de diciembre. Las bandas de viento son tradición viva en la capital mundial de las fresas, cobijadas por las órdenes religiosas como los franciscanos que tanta importancia social tienen en Irapuato. Los franciscanos son clave para estudiar a las bandas de viento en Irapuato, Guanajuato, México. 

Banda Municipal de Margarito Olmos

La Banda Municipal de Irapuato, Guanajuato, se fundó en la década de 1880 cuando Porfirio Díaz era Presidente de México. En esa misma época es que se mandó diseñar y ejecutar la obra arquitectónica del kiosco en pleno centro de la ciudad, frente al actual Palacio de Gobierno.

La banda fue una institución musical y carta de presentación de la ciudad de Irapuato ante los habitantes de Guanajuato, Michoacán, Querétaro e Hidalgo. Fue considerada una de las mejores de la región

De 1908 a 1926, la banda tuvo dificultades para mantenerse por la constante inestabilidad política. Fue hasta 1954 con Florentino Oliva como Presidente Municipal de la localidad que se inicia la profesionalización de la banda[22]. Como consta en los repositorios del Archivo Histórico Municipal de Irapuato, en 1955 la banda figura en la relación de egresos de la Tesorería Municipal con gastos de $27,557.50 por concepto de sueldo y $5,532.00 por uniformes. El total es de $33,089.50[23]. Los músicos fundadores de la nueva etapa son:

Director Margarito Olmos Ramos[24]              $23.00 diarios

Sub. Director Mauro Limón[25]                        $18.00 diarios

Solistas

Jesús Tierrafría                                                $13.00 diarios

Ángel Mosqueda Solís                                     $13.00 diarios

Santiago Negrete                                             $13.00 diarios

J. Jesús González                                            $13.00 diarios

Primeras Plazas

Ángel López                                                   $12.00 diarios

José Guadalupe Olmos                                  $12.00 diarios

Ramón Macías                                               $12.00 diarios

Andrés Rodríguez                                          $12.00 diarios

Segundas Plazas

Antonio Ríos                                                  $10.00 diarios

Juan Pozo                                                       $10.00 diarios

Emigdio Ávila                                                $10.00 diarios

José Villagómez                                             $10.00 diarios

Salvador Olmos                                             $10.00 diarios

Pedro Olmos                                                  $10.00 diarios

Rafael Hernández                                          $10.00 diarios

J. Guadalupe Negrete                                    $10.00 diarios

Terceras Plazas

J. Jesús Ortega Mendiola                              $9.00 diarios

Lorenzo Olmos                                             $9.00 diarios

Porfirio Lara                                                 $9.00 diarios

Miguel Olmos                                               $9.00 diarios

Martín Olmos                                               $9.00 diarios

Amancio Banda                                            $9.00 diarios

Cesáreo Jaime                                               $9.00 diarios

J. Jesús Rico                                                  $9.00 diarios

A partir del gobierno de Florentino Oliva, los músicos de la Banda Municipal se dedicaron de tiempo completo al cultivo de Euterpe. Fue con este Presidente Municipal que se instituyeron como obligatorios, tres días de ensayo, audiciones públicas todos los domingos en el kiosco (de 11:00 de la mañana a 13:00 horas) y las serenatas de cada jueves (de 8:00 a 10:00 de la noche).

Desde la década de 1950, parte del repertorio musical de la banda consiste en canciones tradicionales como La Adelita, Las bicicletas y La Valentina. Marchas militares mexicanas y norteamericanas como la de Zacatecas, Celaya, Marinos mexicanos, Constituyentes de Querétaro, Washington, Barras y estrellas. Valses de Juventino Rosas, oberturas y selecciones como El murciélago. El repertorio de la Banda Municipal de Irapuato sigue siendo variado.

Como me lo confirmaron Pedro López Tirado y Gustavo López Tirado[26], desde entonces y hasta la fecha, la banda figura en actos cívicos, políticos y en fiestas patronales. Inclusive el 6 de diciembre de 1977 se presentaron en el programa televisivo México, magia y encuentro, conducido por Raúl Velasco. Éste fue grabado en el Teatro Juárez a las 16 horas, el 15 del mismo mes y año corriente[27].

Siguen existiendo ceremonias tradicionales como la del 24 de febrero, la del 21 de marzo, la del 1 de mayo, las del 15 y 16 de septiembre, la del 12 de octubre y la del 20 de noviembre. Para 1960 fue común la participación de la Banda Municipal en eventos deportivos, religiosos[28] y campañas políticas. Sí, en aquellos años la banda municipal participaba de eventos políticos. Inclusive, por varios años llevaron Las mañanitas a Juan José Torres Landa[29], gobernador guanajuatense del 26 de septiembre de 1961 al 25 de septiembre de 1967. No tenían un horario fijo de trabajo. Estaban a disposición las 24 horas del día.

El municipio usaba a los patrulleros para que avisaran a los músicos de los compromisos no oficiales con el Gobernador de Guanajuato. Durante varios gobiernos priístas la Banda Municipal de Irapuato estuvo a disposición completa del Gobernador, de tal forma que hasta fiestas privadas tuvieron que amenizar, de acuerdo con los hermanos López Tirado[30]

Durante las décadas de 1970 y 1980, la Banda Municipal de Irapuato[31] cumplía con un papel destacado en las festividades de la región. Los enviaban en Semana Santa a Guanajuato y a las fiestas de San Miguel de Allende, en septiembre. Participaban en la Feria de San Francisco del Rincón. Por lo regular iniciaban con una marcha mexicana o norteamericana, luego con un vals como Patinadores, El Danubio azul o Sobre las olas. Posteriormente una obertura de compositores europeos. Cerraban con popurrís mexicanos y danzones. Era común ver a la banda tocar en el kiosco, y en torno a él, familias deleitándose con la música y niños paseando en bicicletas. La Banda Municipal[32] brindaba una imagen positiva de Irapuato y su gente. Hoy no es la misma proyección, ni la misma asistencia de gente a las audiciones. Uno de los hermanos López Tirado enriquece al lector con sus memorias, las cuales datan de 1970 y 1980.

Participábamos en inauguraciones de la LIFA y de la Ferrocarrilera. Teníamos que estar a las 8:00 de la mañana sin almorzar. Si llegabas desvelado estabas haciendo cuijas. Luego los que iban a participar en el desfile siempre llegaban tarde. Un desfile que duraba tres horas y estar marcha tras marcha hasta que terminara de pasar el contingente, y duro y duro. Pasaba todo el contingente y pasaban a toda la gente al centro del campo. Luego venían las palabras de bienvenida, el Himno Nacional y dianas y más tamborazos. Luego nos decían que nos teníamos que quedar porque jugaría fulano contra pelafustano. Esos problemas se presentaron mucho. Nos explotaban[33].

Desde su fundación, la Banda Municipal de Irapuato[34] participa en y de las corridas de toros[35]: destaca la del 21 de marzo con motivo de la Feria de las Fresas y la del 20 de noviembre por el aniversario de la Revolución mexicana. Cada 20 de noviembre hay ascensos en el Ejército, por lo que la banda debe estar presente a las 7:00 de la mañana. De ahí se mueven al desfile deportivo. A las 2:00 p.m. hay que estar en el Estadio Revolución para amenizar partidos de fútbol. Para las 4:00 de la tarde cumplen con sus deberes en la explanada de la plaza de toros. Iniciada la corrida es preciso ocupar su lugar al costado del Juez de Plaza. Se comienzan con pasos dobles: La virgen de la Macarena y El cielo andaluz durante el paseíllo. También interpretan Las bodas de Luis Alonso. Al terminar la corrida deben hacer acto de presencia en la Plazuela Juan Álvarez para deleitar a los comensales de la kermés. Durante los festejos, la Banda Municipal de Irapuato no descansa. Su aporte es insustituible.

López Tirado agrega:

Las corridas de toros son un problema para nosotros porque son espectáculos donde se cobra. Vamos a un espectáculo donde la gente se divierte con los músicos y no con los toreros como debería de ser. Nos dicen trompas de hule, hijos de Margarito Olmos, mugrosos, hijos de su mamá. No estamos hechos a mano, pero deberían respetarnos. El municipio presta la banda a eventos donde la gente que asiste no sabe de música. Somos objeto de burla. La gente pretende divertirse con nuestro trabajo[36].

Cada septiembre tiene lugar la Cabalgata Charra o Ruta de la Independencia. Se les recibe el 25 de septiembre en las instalaciones de la Zona Militar. Luego hay un desfile por las principales avenidas de Irapuato hasta terminar en el patio de la Presidencia Municipal. El 26 se les despide y continúan su derrotero a la ciudad de Guanajuato. Ese mismo fuego se usa el 28 de septiembre para la Renovación del Fuego Simbólico en la Alhóndiga de Granaditas. Desde 1982, la Banda Municipal de Irapuato asiste al evento cívico y militar ya referenciado; éste incluye un desfile tradicional que parte de la Presa de la Olla.

En 1980, por órdenes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), se formó la Banda del Primer Regimiento de Caballería perteneciente a la zona militar de Irapuato. Esta banda fue dirigida por Margarito Olmos Ramos e integrada por casi la totalidad de los integrantes de la Banda Municipal de Irapuato; el resto eran músicos de la Banda del Estado de Guanajuato. Los integrantes de esta nueva banda tocaban montados a caballo por lo que fue necesario recibir entrenamiento militar. Participaron en ceremonias a lo largo y ancho de la República Mexicana. El proyecto duró lo mismo que el gobierno de Miguel de la Madrid. Con Salinas de Gortari como Presidente de México llegó la nueva cabeza de la Sedena y con ella la desaparición de la Banda del Primer Regimiento de Caballería, en Irapuato.

  • Foto: AHMI

Bibliografía

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Entrevistas

López Tirado, Pedro [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

López Tirado, Gustavo [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

Archivo

AHMI, sección milicia, serie correspondencia, 1918-1976, expediente 319.

AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, caja bandos, 1927-1949.

AHMI, “Relación de egresos”, sección tesorería, serie informes, 1930-1970.

AHMI, sección tesorería, serie informes, 1950-1965, expediente 277.

AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, caja bandos, 1960-1976.

AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1972.

AHMI, sección tesorería, serie informes, 1918-1968, expediente 275.

AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1950-1970, expediente 140.

AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1970-1982, 12 fojas.

Hemerografía

El Día, 6 de junio, 1909.

El Centro, 8 de mayo, 1921.

El Centro, 3 de diciembre, 1922

El Centro, 29 de noviembre, 1925.

El Centro, 17 de septiembre, 1930

El Centro, 18 de septiembre, 1932.

Guanajuato, 30 de enero, 1953.

La Labor, 13 de febrero, 1927.

La Labor, 22 de julio, 1928.


[1]  El Día, 6 de junio, 1909.

[2] La Labor, 9 de enero, 1927.

[3]  El Centro, 8 de mayo, 1921.

[4] El Día, 6 de junio, 1909.

[5]  El Centro, 3 de diciembre, 1922.

[6] El Centro, 29 de noviembre, 1925.

[7] El Centro, 17 de septiembre, 1930.

[8] El Centro, 18 de septiembre, 1932.

[9] La Labor, 22 de julio, 1928.

[10] La Labor, 13 de febrero, 1927.

[11] AHMI, sección milicia, serie correspondencia, 1918-1976,  expediente 319, 47 legajos.

[12] AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, caja bandos, 1927-1949.

[13] AHMI, “Relación de egresos”, sección tesorería, serie informes, 1930-1970.

[14] AHMI, sección tesorería, serie informes, 1950-1965, expediente 277, 46 legajos.

[15] De acuerdo con la historiadora fresera, Dulce María Vázquez Mendiola, Jaripitio (hoy Aldama) tuvo una gran banda de viento que ofrecía audiciones públicas a los habitantes de la comunidad, justamente durante los mandatos de gobierno de Florentino Oliva.

[16] Guanajuato, 30 de enero, 1953.

[17] Idem.

[18] AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, caja bandos, 1960-1976.

[19] AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1972, 7 legajos.

[20] AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1972, 7 legajos.

[21] Idem.

[22] Los miembros de la banda eran jardineros o elementos de obras públicas que también sabían tocar. De esa manera ganaban dos sueldos. Con el gobierno de Florentino Oliva su única preocupación será la música, oficio por el que recibirán un mejor salario.

[23] AHMI, sección tesorería, serie informes, 1918-1968, expediente 275, 58 legajos.

[24]Margarito Olmos Ramos formó una orquesta en 1964. Ésta se llamó, Las Estrellas de Margarito Olmos. El 11 de febrero cumple años de fallecido. Al morir Margarito se quedó de director Ángel Cervantes Arreola, trombonista. Estuvo tres años al frente de la banda y lo jubilaron. Actualmente el responsable de la dirección es Juan Arellano Noria de Villagrán. AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1950-1970, expediente 140, 26 legajos.

[25] También formó parte de la Banda del Estado de Guanajuato. Nació en Jalapa, Veracruz.

[26] Su papá se llamaba Pedro López Gutiérrez. Nació en 1912, en Valle de Santiago. Fue elemento de la Orquesta de Baltasar Aguilar de Valle de Santiago, donde ejecutó la trompeta. Luego se vinieron a Irapuato y en 1950 se integró a la Banda Municipal. Tuvo tres hijos varones, quienes se inclinaron por el clarinete. Ángel López falleció hace 25 años. Gustavo López Tirado sigue en la banda. López Tirado, Pedro [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

[27] AHMI, sección gobierno, serie espectáculos, 1970-1982, 12 fojas.

[28] Se supone que la función de la banda municipal no era asistir a fiestas religiosas, pero sí se hace. Se tocan las mañanitas y algunas alabanzas. Durante la quema del castillo se ejecutan melodías festivas como Arriba Pichátaro. López Tirado, Gustavo [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

[29] Durante el mandato de este político se ordenó la destrucción del kiosco porfirista, medida que generó molestia entre los irapuatenses: el jardín fue modificado y la banda perdió su espacio.

[30] López Tirado, Pedro [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

[31] La Banda Municipal de Irapuato no contaba con la tuba que conocemos de sonido grave. Todavía en la década de 1960 usaba la tuba transversal. Fue en 1971 que incorporó el suaxofón o tuba grande, mismas que fue retomada de las bandas universitarias estadounidenses. También los instrumentos toman auge, por ejemplo, los barítonos de émbolos casi ya no se incorporan en la estructura orgánica de las bandas de viento, cuando antes eran parte fundamental de las mismas. La tuba de pecho sigue utilizándose en orquestas. López Tirado, Pedro [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

[32] Las personas que pretenden ser miembros de la Banda Municipal de Irapuato tienen que llegar enseñados y con su instrumento.

[33] López Tirado, Gustavo  [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.

[34] La Banda Municipal de Irapuato participó en la edición XXX del Festival Internacional Cervantino.

[35] La Banda Municipal siempre trabaja, anualmente, dos corridas de toros. La plaza de toros pertenece al municipio y dentro de la renta va incluida la banda. Desde 1982 son regulares sus participaciones durante las corridas de toros en San Miguel de Allende

[36] López Tirado, Pedro [entrevista], 2009, por Luis Omar Montoya Arias [trabajo de campo], Las bandas de viento en el Bajío guanajuatense, México.